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Lecturas de Basilio Sánchez en el HAY Festival de Segovia

Un año más, el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe llega al HAY Festival de Segovia, un gran encuentro anual de letras y artes con proyección internacional.

Este año el programa incluye dos lecturas de poemas del ganador de la XXXI edición del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, Basilio Sánchez.

La primera tendrá lugar el próximo viernes 20 de septiembre de 2019 a las 19:30 en la Plaza San Martín de la emblemática ciudad de Segovia, dentro del evento “Voces en la Plaza”, de entrada gratuita.

El sábado 21 también se podrá disfrutar de la segunda lectura en el Jardín Romeral de San Marcos, dentro del programa “Lecturas en el jardín: propios y ajenos” a las 11:00 (será necesaria reserva previa).

Si estás interesado/a en compartir con nosotros esta experiencia, en la página web del Festival puedes hacer tu reserva (https://www.hayfestival.com/p-15874-magali-guerrero-jean-christophe-rufin-benjamin-ziff-laura-hugo-caroline-michel-belen-ferrier-guillermo-solana-hugh-elliott-and-jose-antonio-municio.aspx)

Antonio Cabrera

 

Queremos compartir unos poemas de nuestro amigo Antonio Cabrera, ganador del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 1999, al que echaremos de menos siempre.

EN LA ESTACIÓN PERPETUA

ANTONIO CABRERA

Ganador XII edición Premio Loewe

 

LA INTIMIDAD

Vine hasta aquí para escuchar la voz,
la voz que según dicen nos habla desde dentro
y endulza la verdad si la verdad
merece una degustación serena,
o la hace más amarga si es amarga,
con sólo pronunciar la negra hiel
que ha reposado intacta entre sus sílabas.
Vine hasta aquí para escuchar la voz
que no sabe, ni quiere, ni podría engañarnos.

Elegí este lugar de belleza imprevista.
(Llegué hasta él casualmente un día de abril
por el que navegaban nubes grandes,
manchas oscuras sobre el suelo, pruebas
acaso necesarias de que la luz habita
entre nosotros: esa transparencia
que olvidamos y que es, al mismo tiempo,
difícil y evidente.)
Diré por qué es tan bello este lugar:
forma un valle cerrado entre montes boscosos,
un circo escueto que circundan peñas
rojizas, donde el viento es un cuervo
delicado aunque fúnebre;
los hombres han arado su parte más profunda,
y allí crece el olivo y unos pocos almendros
y un ciprés y una acacia; las sombras del pinar
asedian desde entonces las lindes de estos campos,
su yerba luminosa, y el pedregal resiste
como un altar al sol; todo tiene una pátina
de realidad, un ansia, un prestigio remoto.

Porque creí que este silencio era
igual al de una estancia solitaria,
vine a escuchar la voz que desde dentro
nos habla de nosotros mismos. Pero
pasa el tiempo y escucho solamente
la prisa del lagarto que se aparta de mí
Y el vuelo siseante de la abeja,
no mi voz interior.
Todo es externo.
Y las palabras vienen
a mí y en mí se dicen ellas solas:
la ladera encendida bajo la nube exacta,
el bronce del lentisco,
una roca que liquen acaricia…
Lo íntimo es el mundo. Con su callado oxígeno
Sofoca sin remedio la voz que quiere hablar,
la disuelve, la absorbe.

He venido hasta aquí para escucharme
y todo lo que alienta o es presente
me ha hecho enmudecer para decirse.

LA ESTACION PERPETUA

El invierno se fue. ¿Qué habré perdido?
¿Qué desapareció, con él, de mi conciencia?

(Esta preocupación -seguramente absurda-
por conocer aquello que nos huye,
me obliga a convertir el aire frío
en pensado cristal sobre mi piel pensada,
y a convertir la gloria entristecida
de los húmedos días invernales
en la imposible luz que su concepto irradia;
esta preocupación, en fin, tiene la culpa
-y qué confuso y dulce me parece-
de que duerman en mí los árboles dormidos.)

El invierno se fue, pero nada se lleva.
Me queda siempre la estación perpetua:
mi mente repetida y sola

Ida Vitale, Premio FIL en Lenguas Romances

La poeta uruguaya Ida Vitale ha sido recientemente galardonada con el XXVIII Premio FIL en Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México). “Su depurada voz poética -dice el Acta del Jurado- apegada al mundo natural, a las expresiones artísticas, y al transcurrir del tiempo vivido, sabe renovar la tradición y afirmar su presencia en la modernidad”. Con poemarios como La Luz de esta memoriaProcura de lo imposibleLéxico de afinidadesSueño de la constancia o Cada uno en su noche, Vitale se ha convertido en un referente en la creación actual y un nombre indiscutible de la llamada Generación del 45.

Ida Vitale ha sido miembro del Jurado del XXVII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe y fue la encargada de presentar el libro Contratono de la colombiana María Gómez Lara, ganador del Premio a la Creación Joven. En 2014, Vitale participó en un Loewe Talk junto a la escritora Soledad Puértolas, también miembro del Jurado del Premio Loewe de Poesía.

Nacida en Montevideo en 1923 -como cuarta generación de emigrantes italianos- Vitale creció en un ambiente intelectual que dirigió su curiosidad hacia las Humanidades; discípula de José Bergamín y fiel seguidora de Juan Ramón Jiménez, Vitale cristalizó como poeta, ensayista, profesora y crítica literaria; no menos importantes son sus traducciones de autores como Luigi Pirandello o Simone de Beauvoir, entre otros. En 1974 se exilió en México durante diez años a causa de la dictadura que golpeaba Uruguay y actualmente vive en Estados Unidos. Colaboradora de diversos periódicos y revistas a lo largo de su vida, su vínculo con México le llevó a formar parte del consejo asesor de la revista Vuelta y del grupo fundador del periódico Unomásuno. La escritora es, además, Doctora Honoris Causa por la Universidad de la República Uruguay y entre los numerosos galardones que ha recibido a lo largo de su carrera, destacan el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (2009), el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2015), el Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016) o el Max Jacob (2017).

Ida Vitale recibirá el Premio FIL en Lenguas Romances el próximo mes de noviembre en México, pocas semanas después de haber celebrado su 95 cumpleaños.

Fotografías: Ida Vitale en la presentación de Contratono, de María Gómez Lara, ganador del Premio a la Creación Joven del XXVII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe. Ida Vitale junto a Sheila Loewe y Soledad Puértolas en la tienda Loewe de Gran Vía © Uxío da Vila, 2014.

La FUNDACIÓN LOEWE convoca el XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 2018

La FUNDACIÓN LOEWE convoca el XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe en lengua castellana, dotado con 25.000€ y la edición de la obra en la Colección Visor de Poesía. A este Premio pueden optar autores de cualquier edad y nacionalidad. Con el deseo de potenciar la creación joven, se prevé un Premio LOEWE a la Creación Joven de 8.000 € y la publicación del libro también en la Colección Visor de Poesía, para menores de 30 años.

Descarga las bases del XXXI Premio LOEWE de Poesía aquí.

Pablo García Baena, poeta y amigo

GarciaBaenaLa intención, por parte del poeta español Pablo García Baena (Córdoba, 1921), de retirarse como Jurado del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe del que ha sido miembro desde hace 5 años, desembocó en un Homenaje el pasado martes con el que la Fundación y su presidente de honor, Enrique Loewe, han querido agradecer y agasajar al escritor, además de reflexionar sobre su legado.
El Instituto Cervantes ha acogido esta fiesta de recuerdos, cariño y admiración, y reunió a amigos, colegas, lectores y estudiosos de su obra que desvelaron la enormidad del legado de García Baena. Los participantes en el acto -Víctor García de la Concha, Enrique Loewe, José Infante, Guillermo Carnero, Luis Antonio de Villena y Joaquín Pérez Azaústre- mostraron, más allá de la incuestionable brillantez literaria e intelectual de la obra de García Baena (entre otros, ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en 1984 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2008), su extraordinaria humanidad, su generosidad y honestidad.

HomenajeGarciaBaenaInstitutoCervantes

Veneración y respeto destilaron las palabras de Víctor García de la Concha -director del Instituto Cervantes y presidente del Jurado del Premio Loewe- al recordar cómo en las deliberaciones del Premio aportaba García Baena “la doctrina más serena y más docta”, explicando que era siempre “el último que hablaba”. Al igual que al final de la noche, cuando el poeta agasajado, haciendo justicia a la reflexión de José Infante -“el mejor homenaje que se le puede hacer a un poeta es la lectura de su obra”- levantó su voz emocionado para compartir con los asistentes un poema aún inédito titulado “Las rosas”, que verá la luz en su próximo libro que publicará la Editorial Visor.

Esa misma mañana, Pablo García Baena había depositado su legado en La Caja de las Letras que aloja la sede madrileña del Instituto Cervantes. De su contenido, que no quiso desvelar, sí sabemos que incluye algún mensaje para sus sobrinos nietos y bisnietos: palabras, el recuerdo del pasado y complicidad con el futuro, que el poeta Pablo García Baena ha empaquetado en el interior de una cajita de Loewe.

LaCajadeLasLetrasGarciaBaena

Fotografías: Pablo García Baena. Mesa de ponentes, con Joaquín Pérez-Azaústre, Luis Antonio de Villena, Guillermo Carnero y José Infante. La Caja de las Letras, en el Instituto Cervantes, con Guillermo Carnero, José Infante, Joaquín Pérez Azaústre, Luis Antonio de Villena, Pablo García Baena, Sheila Loewe, Enrique Loewe, Víctor García de la Concha y Carla Fernández-Shaw © Juanjo del Río – Instituto Cervantes, 2015.

Poesía premiada

El veterano poeta chileno Óscar Hahn (Iquique, 1938) es el ganador del XXVII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe con Los espejos comunicantes, un libro en el que conviven dos voces solapadas, dos miradas, una intimista e introspectiva y otra que nos asoma a una realidad cotidiana a veces convulsa. Esta mañana se ha hecho público en la tienda Loewe de Gran Vía, en Madrid.

El Premio Loewe a la Creación Joven ha sido para la colombiana María Gómez Lara (Bogotá, 1989) por Contratono, «una poesía fresca e indiscutible, que alerta de una gran promesa», según manifestó el Jurado, presidido por Víctor García de la Concha e integrado por Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Colinas, Pablo García Baena, Antonio Lucas, Soledad Puértolas, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena e Ida Vitale.

LoeweJurado2014

Treinta y nueve obras habían quedado finalistas de las 845, procedentes de 32 países, presentadas en esta edición. Cerca de dos centenares llegaron de América, que este año ha copado el palmarés; algo que no había ocurrido nunca en las ediciones precedentes del Premio Loewe, que se convoca desde 1987 con el fin de «impulsar la calidad poética en lengua castellana». Se premia una obra inédita de al menos 300 versos y se concede un Premio a la Creación Joven a un autor menor de 30 años. Ambos libros son publicados en la Colección Visor de Poesía.

La entrega de los Premios y la presentación de los libros editados tendrá lugar el próximo mes de marzo. Esta mañana, Sheila Loewe, Directora de la Fundación Loewe, fue la anfitriona del encuentro entre el jurado y los medios de comunicación. Tras su bienvenida, dio paso a Víctor García de la Concha, que leyó el Acta del Jurado con el fallo de los premios.

Cada obra premiada fue, a continuación, presentada y comentada por un miembro del Jurado. Ida Vitale, «agradecida de estar aquí y de haber coincidido con un jurado tan generosamente unánime», destacó «la solvencia» de Contratono, el libro de María Gómez Lara. Le asombraron sus poemas desde su primer contacto con ellos, y leyó uno, el titulado Emily Dickinson, como muestra de la escritura de esta jovencísima poeta.

Nací el mismo día que Emily Dickinson
casi dos siglos después
y las cosas han cambiado un poco
desde entonces

IdaVitale2014no tuve
su entereza ante el dolor
ni su oído sutil para las revelaciones

vivo en un edificio alto
donde no llegan los pájaros
sólo un ruido de sirenas
que no canta

es una ciudad inmensa
aquí todos somos Nadie
pero no hemos aprendido
a guardar el secreto:

al caminar regamos
nuestra nada en las esquinas

Nací con la piel oscura
en un país del trópico
y vine a buscarla a este estruendo
tan lejano de su voz
que se enredaba en las praderas

la imagino callando en los ladrillos
veo sus manuscritos de letras apretadas

como ramas de tina negra
que se quiebran
en cualquier envoltura
en la lista de mercado
y se enlazan otra vez
para inventar el mundo

Nací un diez de diciembre como ella
y no traje ese silencio

sin embargo

gracias al conjuro
de repetir sus versos
mientras cambian los semáforos

estoy a flote

todavía


La presentación de Los espejos comunicantes, el libro premiado de Óscar Hahn, corrió a cargo de Luis Antonio de Villena. Señaló la existencia en él de «dos lenguajes diferentes» que se compenetran: uno de «indagación sobre el yo» y su «perplejidad» en el mundo, y otro que mira al mundo en la actualidad, «un mundo que no funciona bien», que a veces no se entiende y en el que el hombre frecuentemente no es nuestro mejor compañero.

Lo vemos en el Vals de Santiago, poema que el propio Hahn ha elegido como muestra:

LuisAntoniodeVillena2014Un bosque depresivo invade la ciudad
un bosque trashumante
que quisiera escapar pero no puede

Desde los árboles que se agitan irascibles
caen castañas de carbón

Veloces monstruos de metal
con cerebros de moscas
se han adueñado de las calles

Chillan y chillan

No queda oxígeno que respirar
La clorofila se ha vuelto alquitrán

Pasan tortugas que parecen perros
y gatos que parecen caballos
Pasan pájaros que no consiguen volar
por el peso del hollín en sus alas

Una ballena se ha varado en la Plaza de Armas

Está nevando en pleno verano mamá
y los niños no pueden columpiarse
Nada se mece nada se balancea
El viento está inmóvil como una idea fija

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Fotografías: Soledad Puértolas, Pablo García Baena, Antonio Colinas, Víctor García de la Concha, Enrique Loewe, Ida Vitale. Luis Antonio de Villena, José Manuel Caballero Bonald, Jaime Siles, Francisco Brines, Jesús García Sánchez (Chus Visor), Sheila Loewe y Antonio Lucas. Ida Vitale presenta Contratono, de María Gómez Lara. Luis Antonio de Villena presenta Los espejos comunicantes, de Óscar Hahn. © Uxío da Vila para la Fundación Loewe

Los 100 años de Octavio Paz

OctavioPaz1Decía Octavio Paz que todas las religiones cuentan cómo, en su origen, el mundo estaba poblado de dioses, ninfas, ángeles y demonios; de pronto ese mundo se despobló y sólo quedaron fuerzas que había que utilizar y dominar. Ese mundo de dioses también se olvidó de la poesía.
Así identificaba el escritor, de forma metafórica, el maltrato al que hemos sometido a la naturaleza a lo largo del siglo XX con la ausencia de una gran poesía que lo culminara.

La voz de Octavio Paz surgió en América habiéndose impregnado tanto de la corriente surrealista como de la literatura anglosajona, y supo evolucionar y modificarse constantemente, con un ingenio casi voluptuoso. En su faceta de artista comprometido ejerció de crítico feroz con las dictaduras que crujían en América Latina, unas y otras; la edad, sin embargo, lo fue amansando y decepcionando de sus ideas revolucionarias, aunque nunca perdió su compromiso social e intelectual.

A este exquisito prosista, poeta entregado y protagonista generoso de la literatura mexicana, tanto el Premio Cervantes en 1981 como el Nobel de Literatura en 1990 le sirvieron para disfrutar el  respeto y la admiración unánime que sus compañeros de profesión sentían por su trabajo.

JuradoIIPremio Loewe1989

El vínculo de Octavio Paz con la Fundación data de la segunda edición del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe, cuando el mexicano llegó como Presidente del Jurado. Siempre ejerció más de jurado que de presidente, ya que su compromiso en las jornadas de deliberación y las defensas enérgicas de sus poemarios favoritos son todavía recordadas en la Fundación con agradecimiento y nostalgia. Él mismo escribió, desde entonces y hasta la VI edición del Premio, las contraportadas de los libros ganadores, que eran y siguen siendo publicados por la Editorial Visor.

Su presencia incorporó cierto protagonismo a la vertiente americana de la poesía, algo que ya desde entonces buscaba la Fundación Loewe; al dejar de participar como jurado activo en las votaciones, llegó a la casa el chileno Gonzalo Rojas. Por su delicada salud, Octavio Paz pasó a ser Presidente de Honor y mantuvo este cargo hasta su fallecimiento en 1998.

ABC6junio1989

Octavio Paz sigue formando parte de nuestro Premio de Poesía; ya en 1998, fue el dedicatario de la Antología Poética de los 10 primeros libros ganadores acometida por Luis Antonio de Villena, y que se tituló La Poesía Plural (Madrid, Visor, 1998). Baste también recordar lo que Paz escribió del libro ganador en la segunda edición del Premio –Semáforos, semáforos (Madrid, Visor, 1990)- de Jaime Siles, hoy jurado habitual, brillante colaborador y amigo de la Fundación: “un libro muy personal y que provoca en mí un deslumbramiento sonriente”. Así, deslumbrados ante la poesía y sonrientes hacia el futuro, celebramos el centenario del nacimiento de Octavio Paz, y aguardamos la ya cercana celebración del XXVI Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe, de cuya edición anterior compartimos aquí los mejores momentos.

[Para ver el video conmemorativo del XXV Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe, pinchar aquí.]

Fotografías: Retrato de Octavio Paz © Archivo Fundación Loewe. Jurado del II Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe: (de izquierda a derecha) Enrique Loewe, Octavio Paz, Pere Gimferrer, Jesús García Sánchez, Luis Antonio de Villena, Antonio Colinas, Juan Luis Panero, Carlos Bousoño y Francisco Brines © Archivo Fundación Loewe, 1989. Recorte de prensa, diario ABC (Madrid, 6 de junio de 1989).
 

Juan Luis Panero (1942-2013)

En 1988, el I Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe nacía en los versos de Galería de Fantasmas; un poemario nostálgico y umbrío que serviría de primer escalón para que tras él se fueran sumando hasta otros 24 más… por el momento; grandes nombres se han añadido posteriormente al galardón, pero Juan Luis Panero fue quien lo inauguró.

1988. Entrega I Premio Poes°a (La Dorada).Enrique Loewe y Juan Luis Panero

Hijo, sobrino, hermano de poetas y miembro de una familia que terminó retratando un colectivo y una época, Juan Luis Panero falleció el pasado día 16 de septiembre en su domicilio de Gerona, a los 71 años de edad. Este poeta viajero, culto, de escrupulosa limpieza literaria, vivió entregado a una actividad que, según decía recientemente no sin cierta ironía, “le aburría cada vez más”.

A lo largo de su carrera literaria preparó diversas antologías poéticas, como la que reunió la obra de su padre -Leopoldo Panero- o la titulada Desde el techo de España, una selección de textos extranjeros en prosa y en verso sobre nuestro país. Escribió crítica literaria, tradujo obras del inglés y el francés, y con sus poemarios, entre los que destacan A través del tiempo -el primero de ellos, de 1968- o Antes de que llegue la noche, por el que obtuvo el Premio Ciudad de Barcelona en 1985, se situó como una de las voces destacadas de la segunda mitad del siglo XX.

1988. Entrega I Premio Poes°a (La Dorada).1

Fue su propia vida y la de su estirpe lo que enmarcaría toda su obra; participó, junto a los demás miembros de su familia, en dos películas que retrataron la realidad de su entorno: El desencanto (Jaime Chávarri, 1975) y Después de tantos años (Ricardo Franco, 1995). En 1999 fue galardonado con el Premio Comillas de historia, biografía y memorias de Tusquets Editores por Sin rumbo cierto, que escribió con Fernando Valls, a partir de conversaciones entre ambos.

La vida y sus recuerdos; la muerte, en su última extensión, marcó sus versos. Fue precisamente en su Galería de Fantasmas, publicado por Visor, donde Juan Luis Panero incluyó el poema “El sueño del guerrero” en referencia a Crónica Regia de Álvaro Mutis. Aquí lo recogemos, en recuerdo al escritor colombiano también fallecido recientemente.

Espadas de Toledo, calcinada tierra de Jalisco,

qué son sino artificios de la poesía,

ennoblecidas sombras del ayer que ocultan

este tedioso presente que perdura

y un futuro de sueños que ha pasado.

Fotografías: entrega del I Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe © Fundación Loewe, 1988. Juan Luis Panero: “El sueño del guerrero”, Galería de Fantasmas, Madrid, Editorial Visor, 1988.

Nuevo viaje del Premio Loewe de Poesía

El pasado mes de julio ha tenido lugar, en la Universidad de Málaga, el curso Poesía y mecenazgo: veinticinco años del Premio Loewe de Poesía. Han sido cinco días de intercambio creativo entre poetas y alumnos que por la brillante generosidad de sus participantes y la belleza de Marbella -lugar que lo acogía- se han convertido en una experiencia realmente única y festiva.

organizadoresCursoMalaga

Este curso ha querido celebrar y casi agradecer la existencia de un certamen que ha reunido a los nombres más importantes de la poesía en lengua española a lo largo de las tres generaciones de autores en activo que han recorrido estos veinticinco años.

Carolina Martin y Juan Antonio GonzálezPoetas galardonados con el Premio Loewe como Juan Antonio González Iglesias -que participó en la jornada inaugural junto a Enrique Loewe y su hija Sheila, también presente en el acto y celebrada participante improvisada-, Jaime Siles, Juan Vicente Piqueras o Álvaro García, han contribuido con lecturas de poemas.

Además, escritores como Alfredo Taján (del Instituto Municipal del Libro, de Málaga), José Luis González Vera (del Instituto de Educación Secundaria Mare Nostrum), los filólogos Julio César Jiménez y Raquel Irisarri o Juan Manuel Romero (del Instituto de Educación Secundaria Levante) participaban en mesas redondas y Carolina Martín impartía el “Taller Loewe” previo a la llamada “Prueba de esencia poética” como actividad de creación conjunta entre ponentes y alumnos.

Carolina Martín, Alfredo Taján y Julio César Jiménez

Organizado por la Universidad de Málaga, el Ayuntamiento de Marbella y la Fundación Loewe, el curso ha reunido a un grupo de alumnos que más allá de de asistir como público atento, se ha ido integrando como participante improvisado; así, por ejemplo, Hugo Cuche recitó en español e inglés traducido por él mismo y Jesús Tores Beato contribuyó con unos minutos de rap, mientras que los versos del poeta renacentista Francisco de Aldana irrumpieron en la reunión gracias a la voz y la memoria de David Leo García. Los viajes en el tiempo y el recuerdo, tan propios de la actividad poética, llevaron a alguien a conectar estas jornadas con el inicio de un soneto de Shakespeare: “¿Te voy a comparar a un día de verano?”.

Fotografías: Lucía Pérez, directora del Aula Universitaria Hospital Real de la Misericordia; Ana Cañizares, de la Fundación General Universidad de Málaga; Enrique Loewe; Adelaida de la Calle, rectora de la Universidad de Málaga; Álvaro García y Carolina Martín, secretaria del curso. Carolina Martín y Juan Antonio González Iglesias. Carolina Martín, Alfredo Taján y Julio César Jiménez. © Cursos de Verano de la Universidad de Málaga, 2013.