Últimos días en Sogetsu Kaikan

Sogetsu Kaikan –sede de la Fundación Sogetsu en Tokio- acoge, hasta el próximo 22 de julio, la selección de obras finalistas de la tercera edición del LOEWE FOUNDATION Craft Prize; entre ellas, la espectacular pieza titulada Surface Tactility #11de Genta Ishizuka, ganador del certamen.

Un prestigioso jurado formado por especialistas de la talla de Anatxu Zabalbeascoa, Jennifer Lee, Naoto Fukasawa o Patricia Urquiola, seleccionaron la obra de Ishizuka entre un total de 29 piezas finalistas. El japonés, graduado en la Universidad de las Artes de Kyoto, ha visto su trabajo recogido en importantes exposiciones individuales y colectivas a lo largo de los años, formando también parte de las colecciones permanentes de instituciones como el Minneapolis Institute of Art y del Victoria & Albert Museum de Londres.

Otras dos piezas recibieron menciones especiales por parte del jurado: Untitled, de Dichotomy Series(2018), obra de Harry Morgan, y KADO (Angle, 2018) de Kazuhito Takadoi. Estas y otras piezas están expuestas en ‘Heaven’, el conocido jardín interior de piedra obra de Isamu Noguchi en Sogetsu Kaikan.

Jonathan Anderson, director creativo de LOEWE, impulsó el certamen para resaltar los orígenes artesanales de la firma y su relevancia en el diseño actual. El LOEWE FOUNDATION Craft Prize por lo tanto, surgió como respuesta a un anhelo de reconocer estas importantes aportaciones y, de esta forma, las obras que constituyen la exposición desvelan el desarrollo actual de la artesanía, englobando el trabajo en cerámica, joyería, madera, cristal, papelería o lacado, entre otras especialidades. Una muestra ejemplar cuya exhibición termina dentro de muy pocos días.

LOEWE Foundation Craft Prize, hasta el 22 de julio. Sogetsu Plaza, 2-21, Akasaka 7-chome, Minato-ku, Tokio (10.00h – 18.00h. Viernes hasta las 20.00h).Fotografías: LOEWE Foundation Craft Prize en Sogetsu Kaikan.

Fotografías: LOEWE Foundation Craft Prize en Sogetsu Kaikan.

Hervé Guibert, en PHotoESPAÑA

Una exposición monográfica de Hervé Guibert protagoniza la novena participación de la FUNDACIÓN LOEWE en PHotoESPAÑA, que de esta forma continúa la linea iniciada en ediciones anteriores con Minor White y Hujar-Wojnarowicz. La emblemática tienda LOEWE de la calle de Gran Vía en Madrid acoge esta muestra, que podrá verse hasta el 1 de septiembre.

María Millán, como comisaria de la muestra, nos presenta en esta ocasión la vulnerabilidad del artista que se enfrentó a su enfermedad con actitud consciente y otorgando a su lucha personal un eco social que nos llega hasta hoy. Escritor y fotógrafo, a mitad de camino entre la expresión artística y la denuncia de su realidad, Herve Guibert (1955-1991) representa a los artistas de una generación que, a pesar de su relevancia en los ambientes intelectuales, no dejó de sufrir la estigmatización por su diagnóstico de sida. Maestro de lo cotidiano, Guibert nos muestra en su obra una gran delicadeza en el cuidado exquisito de sus composiciones y un equilibrio perfecto en sus juegos de luces y sombras; sus ambientes domésticos, sus amigos y amores, así como su actividad literaria, son los principales protagonistas de esta muestra. En ella veremos, entre otros, al matrimonio Balthus, a su amigo Thierry, a Michel Foucault, a Isabelle Adjani, o a las tías del artista. Personajes clave en el desencadenamiento y final de su enfermedad, que aparece retratada de forma elegantemente cruda.

Guibert -que se hizo un importante hueco en los ambientes culturales del momento gracias a su columna fotográfica en Le Monde- tuvo que enfrentarse a la actitud social hostil que despertó su enfermedad, y así nos los recuerda su obra. En los últimos tiempos, el artista cuestionó el tan afamado pensamiento liberal francés dando conciencia social a su lucha personal contra la muerte, concediendo voz y presencia a todo un colectivo que aún hoy, en muchas partes del mundo, lucha por sus derechos fundamentales de libertad. A través de situaciones hermosamente representadas con escenas cotidianas que evocan también sus deseos personales, sus anhelos y preocupaciones, el trabajo de Guibert invita a la reflexión y al compromiso social. Todas las imágenes expuestas son impresiones autorizadas por el patrimonio del artista y cedidas por la Maison Européenne de la Photographie. 

Con esta muestra, LOEWE vuelve a dar visibilidad a los esfuerzos de Guibert en las causas sociales que abordó y, de esta forma, espera contribuir en la lucha contra la intolerancia y la marginalización que aún hoy existen en muchos lugares, además de poner atención en la amenaza que supone para el mundo actual la pérdida de ciertas libertades que ya fueron ganadas. En el marco de estas reivindicaciones y coincidiendo con la muestra, el día 3 de julio a las 19h se reunieron Agathe Gaillard, Christine Guibert y Kiddy Smile en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para rememorar la escena artística del París de los años 80. El encuentro estuvo moderado por el periodista Jorge Barriuso.

Hervé Guibert. PHotoESPAÑA 2019. Galería LOEWE, calle de Gran Vía, 8, madrid. Del 5 de junio al 1 de septiembre [Lunes a sábado: 10.00 a 20.30h. Domingos y festivos: 11.00 a 20.00h].

Fotografías: Autoportrait, 1989. Balthus et sa femme, 1988. Collection Maison Européenne de la Photographie, París © Hervé Guibert.

Genta Ishizuka ganador del Craft Prize FUNDACIÓN LOEWE

LOEWE se complace en anunciar al ganador del Craft Prize FUNDACIÓN LOEWE. Genta Ishizuka ha sido escogido entre 29 finalistas por su obra Surface Tactility #11, 2018.

Surface Tactility #11 por Genta Ishizuka

 

 

 

El director creativo de LOEWE Jonathan Anderson ha declarado sobre el ganador
de este año: ‘El trabajo de Ishizuka prueba que la artesanía puede ser abierta y
mostrar libertad creativa. Su empleo contemporáneo de la técnica ancestral del
lacado rompe con las convenciones y presenta una nueva visión escultural dentro
del mundo de la artesanía’.

El jurado también ha otorgado dos menciones especiales:

Harry Morgan por su obra ‘Untitled’ de Dichotomy Series, 2018. El jurado ha
comentado: ‘Esta obra radical de Harry Morgan muestra un enfrentamiento
paradójico de materiales que no casan juntos. Harry aplica el espíritu de la
artesanía a los materiales comunes’.

‘Untitled’ de la serie Dicotomy por Harry Morgan

Kazuhito Takadoi por su pieza KADO (Ángulo), 2018. El jurado ha descrito su
trabajo como ‘artesanía desprovista de nombre’ y alabó a Takadoi por cuidar
la concepción de la obra: el artista cultivó los materiales en su propio jardín
hasta crear un objeto de poderosa forma.

KADO (Angle) por Kazuhito Takadoi

Jennifer Lee, miembro del jurado y ganadora del Craft Prize FUNDACIÓN LOEWE
2018, ha afirmado: ‘Los finalistas de este año demuestran que las antiguas
tradiciones aún pueden sorprendernos y ser radicales y contemporáneas. Este
premio alimenta la curiosidad y abre la mente hacia nuevas maneras de abordar
la creación y de trabajar con los materiales’.
La obra ganadora será expuesta junto a las finalistas en el jardín interior de piedra
`Heaven´ de Isamu Noguchi, en el centro Sogetsu Kaikan de Tokio, hasta el 22 de
julio de 2019.

Antonio Cabrera

 

Queremos compartir unos poemas de nuestro amigo Antonio Cabrera, ganador del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 1999, al que echaremos de menos siempre.

EN LA ESTACIÓN PERPETUA

ANTONIO CABRERA

Ganador XII edición Premio Loewe

 

LA INTIMIDAD

Vine hasta aquí para escuchar la voz,
la voz que según dicen nos habla desde dentro
y endulza la verdad si la verdad
merece una degustación serena,
o la hace más amarga si es amarga,
con sólo pronunciar la negra hiel
que ha reposado intacta entre sus sílabas.
Vine hasta aquí para escuchar la voz
que no sabe, ni quiere, ni podría engañarnos.

Elegí este lugar de belleza imprevista.
(Llegué hasta él casualmente un día de abril
por el que navegaban nubes grandes,
manchas oscuras sobre el suelo, pruebas
acaso necesarias de que la luz habita
entre nosotros: esa transparencia
que olvidamos y que es, al mismo tiempo,
difícil y evidente.)
Diré por qué es tan bello este lugar:
forma un valle cerrado entre montes boscosos,
un circo escueto que circundan peñas
rojizas, donde el viento es un cuervo
delicado aunque fúnebre;
los hombres han arado su parte más profunda,
y allí crece el olivo y unos pocos almendros
y un ciprés y una acacia; las sombras del pinar
asedian desde entonces las lindes de estos campos,
su yerba luminosa, y el pedregal resiste
como un altar al sol; todo tiene una pátina
de realidad, un ansia, un prestigio remoto.

Porque creí que este silencio era
igual al de una estancia solitaria,
vine a escuchar la voz que desde dentro
nos habla de nosotros mismos. Pero
pasa el tiempo y escucho solamente
la prisa del lagarto que se aparta de mí
Y el vuelo siseante de la abeja,
no mi voz interior.
Todo es externo.
Y las palabras vienen
a mí y en mí se dicen ellas solas:
la ladera encendida bajo la nube exacta,
el bronce del lentisco,
una roca que liquen acaricia…
Lo íntimo es el mundo. Con su callado oxígeno
Sofoca sin remedio la voz que quiere hablar,
la disuelve, la absorbe.

He venido hasta aquí para escucharme
y todo lo que alienta o es presente
me ha hecho enmudecer para decirse.

LA ESTACION PERPETUA

El invierno se fue. ¿Qué habré perdido?
¿Qué desapareció, con él, de mi conciencia?

(Esta preocupación -seguramente absurda-
por conocer aquello que nos huye,
me obliga a convertir el aire frío
en pensado cristal sobre mi piel pensada,
y a convertir la gloria entristecida
de los húmedos días invernales
en la imposible luz que su concepto irradia;
esta preocupación, en fin, tiene la culpa
-y qué confuso y dulce me parece-
de que duerman en mí los árboles dormidos.)

El invierno se fue, pero nada se lleva.
Me queda siempre la estación perpetua:
mi mente repetida y sola

Basilio Sánchez, la escritura silenciosa

Basilio Sánchez (Cáceres, 1958) ganador del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE, vivió la entrega del galardón con “la sensación de que no queríamos que terminara; había una amabilidad general que hacía que me sintiera arropado, protegido, y hasta querido”, explica. El poeta, con diez libros publicados previamente, considera que el Premio le ha llegado en el momento “más avanzado” de su trayectoria poética, “cuando lo que venía escribiendo ha llegado a su punto mayor de depuración. Yo pensaba que He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes me había salido bien, que era muy unitario, y al no llevar título tenía ese carácter de libro de meditaciones; como si uno hablara sólo para sí, sin necesidad de forzar la voz ni convencer a nadie de nada”, afirma. 

Estandarte de una poesía susurrada, alejada de los portales hoy más habituales de exhibición, Basilio Sánchez ha celebrado su Premio tanto por él como por lo que su escritura representa. “La poesía que hoy suena, es la poesía joven; la que se difunde en los escaparates de las librerías virtuales”, afirma. “En una época en la que predomina la inmediatez y la fugacidad de una poesía ‘de usar y tirar’ en la que uno escribe algo hoy, mañana lo cuelga, y pasado ya tiene varios miles de ‘me gusta’, que se premie un libro de poesía de papel y lápiz, de tiempo, elaborada con lentitud, que es fruto además de la experiencia de muchos años… me gusta, porque es la mejor forma de reivindicar un tipo de escritura en la que creo”. Una poesía, añade, “sedimentada, lenta, hecha para perdurar, no para sobrevivir en las redes sociales”. El reconocimiento a su libro, insiste, “reivindica a un grupo enorme de poetas a los que admiro y a los que he venido leyendo durante muchos años, que tienen mi edad y que llevamos haciendo una escritura silenciosa, fuera de las redes”. Su poesía, explica, “bebe de la tradición, sin anularla ni rechazarla, sino que se nutre de ella y con ese respeto intenta hacer la suya propia”.

Halagado por el hecho de que sus referentes literarios hayan reconocido su libro como merecedor de este premio, recuerda la relevancia del Jurado del Premio Loewe. “ Yo leía a esos poetas cuando empecé a escribir y ahora los ves ahí sentados, leyendo tu libro… y encima, ¡gustándoles!”, se admira con humor. Nombra a Jaime Siles, a Caballero Bonald, a Francisco Brines, Antonio Colinas o De Villena. “Víctor García de la Concha -Presidente del Jurado- era una eminencia como crítico literario cuando empecé; todos soñábamos con que él tuviera a bien hacer una reseña de un libro nuestro”, añade. Un Jurado del que Sánchez formará parte en su próxima edición. “Va a ser difícil, pero pondré el mismo empeño que escribiendo un poema; es una gran responsabilidad porque está en juego el prestigio del Premio, del Jurado… y también que un buen libro pueda salir a la luz”, reflexiona. Se trata, incide, “de elegir el libro que pienses que es el mejor, independientemente de afinidades o modas, e intentar detectar objetivamente determinados elementos que son los que dan valor a una obra”. Basilio Sánchez se considera “un trabajador de la poesía; no sólo escribir poemas sino todo lo que tiene que ver con la escritura: elegir el lápiz y el papel, la cubierta del libro, la editorial, o las lecturas de poemas”. El poeta, médico de profesión, reconoce el “trasvase” que vive entre ambas actividades: “Con los años he descubierto que el médico que soy ha mejorado mucho gracias a la poesía, pero que el poeta también se ha nutrido de la medicina”. Sin embargo, reconoce, su anhelo es “ser un buen médico en la medicina y un buen poeta en la escritura; si no, sería sospechoso”.

Fiel a su costumbre de alternar cada libro con, al menos, un año de silencio, Sánchez se encuentra en ese periodo de “aparente esterilidad que en realidad no es así, porque recargas emocionalmente tu vida de experiencias y cuando empiezas a escribir de nuevo, todo eso sale”. Se trata de reposar la mente para “disfrutar leyendo”, dice. “Un placer casi mayor que el de la escritura”.

El furtivo que merodea en la noche
se siente vigilado
desde un bosque de estrellas.

Soy una muchedumbre que camina en secreto.

Soy un pueblo a la orilla
de este mar incesante
que construye sus torres sobre las ruinas de sus aguas.

Basilio Sánchez
Premio LOEWE 2018
He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes

 

Fotografías: Basilio Sánchez en la entrega del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE. Lectura de poemas en el Instituto Cervantes de Madrid con Luis García Montero. Entrevista para ‘La hora cultural’, TVE 24 horas © Álvaro Tomé para Fundación LOEWE, 2019. 

Amigos en torno a la poesía de Basilio Sánchez

La entrega del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE y la presentación del libro ganador en el Hotel Westin Palace de Madrid ha reunido, una vez más, a un buen número de personalidades del mundo de la cultura, la moda o las letras. Entre tantos rostros conocidos, el poeta Basilio Sánchez, ganador del certamen, fue el gran protagonista del evento.
Sheila Loewe, Presidenta de la Fundación LOEWE, ofreció una muy calurosa bienvenida a lo que “sigue siendo un encuentro de amigos en torno a la poesía”. Enrique Loewe, Presidente de Honor de la Fundación, tuvo unas emocionadas palabras en recuerdo de Carmen Alborch y a Elio Berhanyer mientras echaba la vista atrás a una iniciativa cultural que, tras 31 ediciones, dijo, “sigue viento en popa”.

Tras la entrega del Premio, Antonio Colinas presentó el libro ganador: He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes. Un título, dijo Colinas “que tiende a lo surreal, al irracionalismo, precisamente en una obra que está llena de simplicidad, de sencillez,  de una pureza extremadamente decantada”. Colinas quiso señalar una de las virtudes del Premio LOEWE: su fidelidad a varias estéticas. ”No ha sido un premio monocorde con sentido exclusivo, sino que en la mayoría de los libros premiados ha habido tantas poéticas como obras”. Así, añadió, la colección de libros distinguidos y publicados a  lo largo de estos 31 años forman “la crónica, la síntesis de la poesía en español de estas tres últimas décadas”. Mencionó también “el sentido abierto” de la Editorial Visor, que acoge desde el nacimiento del Premio a todos los libros galardonados en su Colección de Poesía proporcionando “una gran proyección en la América Hispana, ese mundo que no debemos olvidar nunca, y que suele estar también presente en el Premio”.

En Sánchez, dijo Colinas, se premia “a un autor de obra ya consolidad, pero a la vez un tanto secreta” por su personalidad alejada de los tradicionales circuitos literarios influyentes, y recordó su otra vocación -la médica- que proporciona a su poesía “un humanismo que late en casi todos sus libros”. Definió éste como un poemario profundo “que reclama la relectura” porque más allá de su gran pureza formal “el lector siente que debe descubrir lo que hay detrás”. Un libro, añadió, “necesario, porque nada tiene que ver con esa poesía de cierto simplismo sentimental que hoy tiende a propagarse con mucho éxito”. Alabó, finalmente, la fidelidad de Basilio Sánchez a su personal voz poética, “a la que sigue sometiendo a pruebas en cada libro, superando las influencias y olvidándose de los cantos de sirena que a veces surgen en el mundo literario”. En él, explicó Colinas, “tenemos a un poeta”.

Basilio Sánchez agradeció a Colinas “la lectura atenta y sumamente generosa” de sus poemas y al Jurado -entre quienes, dijo, se encuentran muchos de sus referentes literarios- por haberle concedido un Premio que no quiere interpretar como un “reconocimiento a la calidad de la escritura, a la mayor o menor fortuna de sus versos, sino al espíritu que lo alienta, al estilo humanista que lo impulsa, a esa confianza apasionada con la que busca sobreponerse al agotamiento y desengaño de nuestra época”.  Reconoció el esfuerzo de la Fundación LOEWE por “promover y preservar este importante certamen literario que es capaz de generar, en medio de la confusión e incertidumbre de nuestro tiempo, un espacio moral para la poesía, la más humilde pero también la más necesaria de las manifestaciones del espíritu”. Tuvo también palabras de agradecimiento para los asistentes, sus familiares y amigos, y muy especialmente para su mujer y sus hijos, a quienes está dedicado el libro. Habló finalmente Sánchez de la pintura -obra de su padre- que ilustra la portada del libro, relacionándola directamente con sus versos. “Es un libro de meditación -añadió- pero también el libro de campo de un  naturalista; el libro de alguien que hace de las palabras su manera de ser, que a través de la poesía y de las imágenes que el lenguaje consigue suscitar, se interroga sobre el lugar en el que vive y su manera de relacionarse con él. La poesía del que sabe que no hay nada más hermoso que dejarse convencer por la noche de que todo es eterno”.

El día 19 de marzo a las 19,30h Basilio Sánchez ofrecerá una lectura de poemas de su libro ganador en el Instituto Cervantes de Madrid.

Fotografías: Sheila Loewe, Basilio Sánchez y Antonio Colinas. Enrique Loewe, durante su discurso. Basilio Sánchez frente a sus versos. Chus Visor, Manuela Carmena y Lourdes Garzón © Álvaro Tomé para la Fundación Loewe, 2019.

Expertos en artesanía reunidos en Madrid

El pasado 22 de enero, la Fundación LOEWE y el IED presentaron un encuentro sobre artesanía contemporánea que reunió a nombres relevantes en el mundo del diseño, la artesanía, la arquitectura, el periodismo y el comisariado como Antonia Boström, Sara Flynn, Ramón Puig Cuyàs, Joonyong Kim y Anatxu Zabalbeascoa, todos ellos vinculados al LOEWE Craft Prize. Sus vivencias más personales, ciertas reflexiones sobre la actualidad creativa o sus principales fuentes de inspiración fueron algunos de los aspectos más destacados de esta interesantísima charla, desarrollada en inglés ante un público que reunió a más de 120 personas. 

Anatxu Zabalbeascoa -periodista e historiadora del Arte, y Presidenta del Jurado del LOEWE Craft Prize- moderó un encuentro que reunió a personajes tan diversos como determinantes en la artesanía actual. La cita propició una amena conversación que desveló la evolución de la artesanía tradicional a la artística, o la trascendencia de la belleza y la creación contemporánea en el mundo de hoy. 

El joyero Ramón Puig Cuyàs ha visto expuesta su obra por todo el mundo desde 1972, formando hoy parte de colecciones públicas y privadas, y ha sido galardonado con premios como el Herbert Hoffman de Munich, la mención especial del Premi Ciutat de Barcelona o el Danish Craft Bogprice, entre otros; su trayectoria le proporciona una sabiduría admirable en su discurso, que también desarrolla gracias a su constante actividad docente.

Por su parte, Antonia Boström – actual directora de colecciones del Victoria & Albert Museum de Londres- pasó más de veinte años trabajando en museos de arte americanos antes de volver al Victoria & Albert Museum en el que había comenzado su carrera profesional; sus investigaciones en el campo de la escultura han cristalizado en una prolífica bibliografía sobre esta especialidad artística. El coreano Joonyong Kim es profesor de la Universidad de Cheongju y ha sido finalista de la edición pasada del LOEWE Craft Prize; su trabajo se ha exhibido internacionalmente tanto en exposiciones individuales como colectivas y es un referente por sus creaciones en vidrio. Por su parte, la ceramista irlandesa Sara Flynn, fue finalista de la primera edición del LOEWE Craft Prize e integrante de su panel de expertos durante los dos años siguientes; su obra, mundialmente reconocida, la ha llevado a participar como conferenciante, formar parte de diversos jurados de certámenes de artesanía y haber disfrutado residencias de creación en distintos países.

Un encuentro de artistas que no dudaron en exhibir sus mejores armas creativas y recibieron, tras sus intervenciones, un buen número de preguntas y felicitaciones por un público numeroso y muy diverso que llenó el Aula Magna de la madrileña sede del IED en Madrid. 

Fotografías: Sara Flynn presenta su trabajo ante Anatxu Zabalbeascoa, Ramón Puig Cuyàs, Joonyong Kim y Antonia Böstrom. Ramón Puig Cuyàs. Antonia Boström y Joonyong Kim © Álvaro Tomé para FUNDACIÓN LOEWE.

LOEWE Craft Prize 2019 – desvelados los finalistas

La FUNDACIÓN LOEWE tiene el placer de presentar a los 29 artistas seleccionados para el Craft Prize 2019. Los finalistas han sido fundamentalmente reconocidos por la importancia de sus contribuciones al desarrollo de la artesanía contemporánea, representando cada uno de los trabajos un espectro diverso de técnicas, materiales y formas de expresión.

 

Los finalistas de este año fueron elegidos por un panel compuesto por nueve expertos entre más de 2.500 inscripciones (lo que supone un incremento del 44% respecto al año anterior) de artesanos provenientes de 100 países. El riguroso proceso de selección concluyó con una reunión de dos días del Panel de Expertos en Madrid, durante la cual evaluaron los trabajos más destacados por su realización técnica, innovación y visión artística.

Anatxu Zabalbeascoa, Secretaria Ejecutiva del Panel de Expertos, ha declarado: ‘El Craft Prize de la FUNDACIÓN LOEWE establece el nivel de destreza, voluntad y ambición artística al que la artesanía debería de aspirar’.

Los trabajos de los 29 finalistas serán expuestos del 26 de junio al 22 de julio de 2019 en el jardín interior de piedras ´Heaven´, diseñado por Isamu Noguchi en el Sogetsu Kaikan de Tokio, donde se dará a conocer al ganador.

Descubra más en loewecraftprize.com

Año de premios para la Fundación LOEWE

La Fundación LOEWE termina 2018 con el recuerdo de dos importantes reconocimientos a una trayectoria que este año cumplía 30 años. El Special Prize de los Born Awards y el Premio Fomento de la Artesanía en la IV edición de los Premios Interiores han destacado la labor de la Fundación a lo largo de estos años.

Los Born Awards nacieron hace ocho años de la mano de Jean-Christophe Chopin para fomentar la creatividad en el diseño que acompaña la vida cotidiana priorizando su durabilidad, funcionalidad e integridad. Este Premio, concedido a primeros de octubre, reconocía a la Fundación LOEWE por su “labor en la promoción y apoyo a la creatividad”. Un lugar tan emblemático como el Design Museum de Londres acogió la octava edición de los galardones, que estuvo centrada en la idea de Peerless-un concepto similar a “incomparable” o “sin igual”-, en la que Sheila Loewe como Directora de la Fundación recogió el Premio en un ambiente de alegría y reconocimiento.

Poco después el Premio Fomento de la Artesanía de los Premios Interiores llegaba también a manos de la Fundación LOEWE en una gala que celebraba la cuarta edición de los galardones en el hotel Westin Palace de Madrid. En esta ocasión, Sheila Loewe quiso agradecer el reconocimiento de una disciplina -la artesanía- cada vez más valiosa y exclusiva. “En un mundo en el que todo es inmediato, estos artistas artesanos consiguen detener el tiempo creando obras admirables pensadas con las manos”, afirmó al recibir el Premio.

Con estos dos galardones, la Fundación LOEWE ponía el broche de oro a 2018, un año en el que ha celebrado tres décadas dedicadas a la poesía, la danza, el  diseño, la artesanía, la fotografía y la arquitectura.

Feliz 2019

Fotografías: Sheila Loewe recibe el Special Prize de los Born Awards 2018. Alberto Merlo y Sheila Loewe, en la entrega de los Premios Interiores © Alfredo Arias, 2018.

Los Archivos LOEWE

La tienda más antigua de la firma española LOEWE se encuentra en la madrileña calle de Gran Vía y fue inaugurada en 1939. Un histórico edificio del arquitecto Francisco Ferrer Bartolomé acoge uno de los esquinazos más emblemáticos de esta calle y conserva en sus escaparates el aroma de un siglo atrás, convirtiéndolo en lugar imprescindible para entender el esplendor del pasado que ha forjado el presente de LOEWE. 

Coincidiendo con la inauguración de los Archivos LOEWE en un espacio mágico en la planta sótano de la tienda se podrá disfrutar, hasta el próximo 20 de enero, de una recopilación de piezas históricas de la firma que los conservadores de las colecciones han seleccionado cuidadosamente para mostrar más de un siglo en la innovación del diseño de bolsos. 

Muchas de las piezas seleccionadas por los expertos provienen de los herederos de sus propietarios quienes, tras haber custodiado los bolsos durante años, los han donado a los archivos de la firma con el deseo de que su valía histórica pueda ser compartida por todos. Así, la colección que se presenta en los Archivos LOEWE incluye las líneas geométricas de la época Art Decó, las formas rígidas de la década de 1940, los coloristas diseños de los años 60 o los posteriores diseños desestructurados. 

Todas las épocas de las piezas LOEWE se reúnen en un recorrido histórico que despierta admiración por la perfección del detalle, el respeto a la tradición y la excelencia artesanal que caracteriza a LOEWE. Una cita imprescindible para estas Navidades. 

Felices Fiestas

Archivos LOEWE, calle de Gran Vía, 8, Madrid. Hasta el 20 de enero de 2019 [De lunes a sábado de 10.00h a 20.30h; domingos y festivos: 11.00h a 20.00h].

Fotografías: Tienda LOEWE en calle Gran Vía, 8, Madrid. Vitrina de piezas históricas de los Archivos LOEWE. Bolso adquirido por la actriz Ava Gardner en la misma tienda LOEWE, en 1958.