KYOTOGRAPHIE 2021: fuerza, resiliencia y humanidad

La FUNDACIÓN LOEWE se complace en anunciar la inauguración de la instalación de bambú del maestro Tanabe Chiku’unsai IV en el histórico castillo Nijō, actualmente expuesta en el marco del festival Kyotographie.

La FUNDACIÓN LOEWE se complace en apoyar al aclamado artista Chiku’unsai IV Tanabe en KYOTOGRAPHIE 2021, el festival de arte y cultura que se celebra en la ciudad antigua de Kioto.

La exposición Connection-STAND la conforman unas monumentales esculturas entrelazadas, elaboradas con gran maestría en bambú e instaladas en el castillo Nijō, una construcción del siglo XVII declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Incluye, además, un reportaje fotográfico y videográfico a modo de making of del montaje de la instalación in situ a lo largo de los cuatro días previos a la inauguración.

Tanabe Chiku’unsai IV nació en 1973 en Osaka, Japón, en el seno de una familia de artesanos del bambú cuyo linaje se remonta a hace más de 100 años. Teje enormes instalaciones retorcidas empleando una sabía combinación de técnicas modernas y tradicionales, transmitidas por la saga de cuatro generaciones a la que pertenece. El objetivo de Chiku’unsai IV es dirigir la atención de un público internacional a estas sorprendentes obras de arte para mostrar las maravillas que se pueden crear con un material sostenible, característica inherente del bambú, la planta con la mayor velocidad de crecimiento del mundo.

La obra de Chiku’unsai IV, en la que explora temas relacionados con la circularidad, la innovación y la individualidad, encarna un sentido de la belleza sencillo pero intrincado. Aprovechando la singularidad de cada pieza individual de bambú, las formas ondulantes de las instalaciones y objetos tejidos por Chiku’unsai IV se guían por las «diferentes personalidades» de los tallos de bambú negro y de tigre que utiliza. Dado que el bambú es más resistente y fuerte que el acero y que la construcción de las estructuras es completamente artesanal -únicamente intervienen las manos del artista-, estas se sostienen solas. A menudo reutiliza material de esculturas anteriores para crear estructuras nuevas. Es por eso que su obra es una meditación sobre la evolución y el ciclo de la vida, pero también una demostración del potencial estético y arquitectónico del bambú.

La novena edición de la exposición Kyotographie, titulada ECHO, explora la relación de la humanidad con la naturaleza en la década transcurrida desde el Gran Terremoto del Este de Japón y tsunami de 2011. La exposición Connection-STAND de Tanabe Chiku’unsai IV, situada en las áreas de cocina y almacenes (Daidokoro y Okiyodokoro) del Palacio Ninomaru, en el suroeste del complejo del castillo Nijō, se podrá visitar del 18 de septiembre al 27 de octubre de 2021.  Más adelante, a principios de 2022, se podrá admirar una selección de su trabajo en la tienda de LOEWE de Paseo de Gracia, Barcelona.

Diego Doncel y Mario Obrero en el HAY Festival Segovia

Cerramos la XXXIII edición del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE con la conversación y lectura de poemas de Diego Doncel y Mario Obrero, ganadores del Premio LOEWE y del Premio LOEWE a la Creación joven respectivamente, dirigida por el poeta y periodista Antonio Lucas en el HAY Festival de Segovia.

Temas como la creación poética, el poder sanador de la poesía o qué inspira a estos dos poetas se irán entrelazando con la lectura de poemas seleccionados de La fragilidad (Diego Doncel) y Peachtree City (Mario Obrero).

La conversación tendrá lugar el viernes 17 de septiembre de 2021 a las 19:00 en el jardín del Torreón Lozoya de la emblemática ciudad de Segovia.

Al día siguiente, el sábado 18 de septiembre a las 11:00, en el Jardín Romeral de San Marcos, Diego Doncel y Mario Obrero participarán en la lectura de poemas colectiva «Propios y ajenos», un ciclo de lecturas en voz alta que llega a su duodécima edición dentro de Hay Festival Segovia, junto con Carlos Aganzo, Angélica Tanarro, Hiramatsu Kenji, Patricia Hiramatsu, Caroline Michel, Bärbell Geijsen, Jan Versteeg y José Félix Valdivieso

Debido a la situación actual y para cumplir las medidas de higiene y distanciamiento social, será necesaria reserva previa en la página web del festival.

El XXXIII Premio LOEWE vuelve a celebrar la poesía

El pasado día 16 de junio se presentaron los libros ganadores del XXXIII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, publicados por la Editorial Visor: La fragilidad y Peachtree City. Tras un largo periodo en el que la pandemia dificultó este tipo de eventos, la poesía volvió a florecer en el Hotel Westin Palace de Madrid, reuniendo a un nutrido número de amigos, colaboradores, personajes de la cultura y las artes… además de gran parte del Jurado del Premio y, por supuesto, los poetas galardonados.

“El año pasado tuvimos que cancelar el acto de entrega del premio en el ultimísimo momento”, recordó Sheila Loewe, Presidenta de la Fundación, en la presentación del acto. “Esta vez, nada podrá privarnos de celebrar juntos la poesía”, añadió. No sólo fue aquella la primera ausencia de este evento en los 32 años que tenía entonces este galardón, sino que era además la primera vez que los dos premios –también el de Creación Joven– recaían en sendas mujeres: Aurora Luque y Raquel Vázquez. Por eso ellas también estuvieron presentes en el acto de este año, leyendo sus poemas. Raquel Vázquez dio voz a “Un lugar” de su libro Aunque los mapas, y Aurora Luque a “Gavieras”, el poema que dio título a su libro, también galardonado en la XXXII edición del Premio,

Enrique Loewe, Presidente de Honor de la Fundación, celebró la continuidad del Premio LOEWE. “Una actividad que terminó de perfeccionarme como ser humano, como conocedor de un mundo tan profundo y lleno de matices y de sorpresas como es el mundo de la poesía”, añadió. Tuvo palabras de recuerdo para Francisco Brines y Caballero Bonald: “Hoy estoy emocionado de esta soledad y de lo que he aprendido de ellos, de cómo nos han ayudado a seguir durante tanto tiempo”, concluyó.

Elena Medel, ganadora del Premio LOEWE a la Creación Joven en 2013, presentó Peachtree City. “Os recomiendo leer el libro de Mario olvidando su edad. Claro que es llamativo que lo escribiera con 16 años y que él ahora tenga 17, pero me parece muy injusto reducir una escritura tan inteligente, tan generosa y brillante, a una cifra. Es un libro excepcional”, dijo en la presentación. Un libro, añadió Medel, “sobre la identidad de la poesía, sobre su valor personal y sobre la poesía como forja de quienes somos. La poesía de Mario es un salvavidas para enfrentarse al mundo”. Mario Obrero celebró que los asistentes dejaran “que la poesía se haya hecho un hueco” en sus agendas y tuvo palabras de agradecimiento para la Fundación LOEWE y para Elena Medel. Peachtree City, dijo el poeta, articula que “la poesía es ese lugar común donde existe una empatía, una identificación poética con el otro basada en la esperanza, en la solidaridad y en una conciencia profunda  que va unida de la belleza y de la memoria”. En su intervención, Mario Obrero recordó que “militar la lógica poética podría ser otra de las funciones naturales de la poesía. La lógica poética no es la lógica de la realidad, la lógica cotidiana ni la lógica que está inmersa en los discursos dominantes del tedio”. Sin embargo, no cree que sea “ni menos veraz, ni menos legítima, ni menos lícita; muy por el contrario, hay momentos en los que la lógica poética está atenta a murmullos, a cosas que, con torpeza, la realidad más cotidiana no sabe apreciar”.

El dramaturgo Alberto Conejero presentó La fragilidad, de Diego Doncel, celebrando esta reunión “con ocasión de poesía”.  El poemario, dijo Conejero, “es un libro alumbrado por la orfandad y por sus vísperas”. Una obra “de perfil doble”, explicó: “del padre que muere, y del huérfano, que nace. Las teselas dispersas de dos hombres desintegrados; el uno por la vida, el otro por la muerte, acaban configurando el depurado mosaico de esta obra”. Este poemario, añadió Conejero, “es un viaje después del padre, pero en dirección al padre. Es travesía y naufragio; es intemperie y cobijo”. Diego Doncel quiso destacar “esa rara intensidad de vivir” que se concentra tanto en la creación poética como en su lectura, homenajeando así a los libros cuya publicación ha facilitado el Premio LOEWE en los 32 años anteriores. “Espero que este libro que nació desde la intemperie, pero también desde la verdad, haya podido llegar a mucha gente y se hayan sentido acompañados por él”, añadió. “Creo que la función fundamental de la poesía –explicó Doncel– es la intensificación de la vida; que ese humilde puñado de palabras que ha necesitado siglos de civilización y que me parece uno de los mayores logros de la mente humana, sean capaces de hacernos vivir de nuevo determinadas experiencias. La poesía, si no emociona, incluso lingüísticamente, no es poesía”. Su libro, dijo, “expresa que la mayor dignidad del ser humano es la lucha. Este es el diario de una lucha”.

El día siguiente, casi como en una continuidad del mismo encuentro, Diego Doncel y Mario Obrero protagonizaron una lectura de poemas en el Real Jardín Botánico de Madrid, respetada por las tormentas primaverales. Mario Obrero habló de su “añoranza de las tildes y las eñes” durante su estancia en Peachtree City y Diego Doncel reflexionó sobre “la fragilidad de aquello que es importante”. Los poetas, en un jardín, consiguieron detener la actividad incesante de la ciudad para resaltar los elementos fundamentales de la creación poética.

Fotografías: Entrega del XXXIII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE y lectura de poemas en el Real Jardín Botánico de Madrid.

Descubre los siete artistas ganadores del Premio LOEWE FOUNDATION / Studio Voltaire

El premio LOEWE FOUNDATION / Studio Voltaire, creado a principios de este año, busca celebrar el talento, la individualidad y el pensamiento original dentro de la práctica artística contemporánea. El premio pretende así aumentar y reforzar la representación y el acceso equitativos, amplificando las voces artísticas más allá de la clase, la raza, el género, la sexualidad o la discapacidad.

Los galardonados de 2021-2023 son: Ayo Akingbade, Ufuoma Essi, Adam Farah, Nnena Kalu, Djofray Makumbu, Josiah Moktar y Curtly Thomas. Los artistas seleccionados trabajan dentro de una variedad de disciplinas y medios, abarcando un conjunto diverso de intereses, experiencias y modos de trabajo.

Cada premiado recibe un espacio de trabajo gratuito en los nuevos edificios de Studio Voltaire durante 2 años, una beca de 2.000 libras, un programa individualizado de tutoría y desarrollo profesional, apoyo curatorial y acceso a público local e internacional a través de la  programación de eventos públicos.

Desarrollado en respuesta directa a la urgente necesidad de un espacio de trabajo asequible y seguro, así como al impacto perjudicial que la pandemia del COVID-19 está teniendo en la vida de los artistas, el premio LOEWE FOUNDATION / Studio Voltaire tiene como objetivo cultivar espacios donde los artistas puedan conectarse en un entorno de estudio solidario que facilite las posibilidades creativas, la toma de riesgos, la experimentación y el intercambio.

Los artistas premiados han sido seleccionados por un panel de destacados comisarios y artistas: Sepake Angiama, director artístico de Iniva; Andrew Bonacina, comisario jefe de The Hepworth Wakefield; las artistas Anthea Hamilton y Elizabeth Price; y la comisaria de Studio Voltaire (Estudios y Residencias), Maggie Matić y el Director, Joe Scotland.

Los siete ganadores del Premio FUNDACIÓN LOEWE / Studio Voltaire se instalarán en sus estudios a partir de julio de 2021, uniéndose a la comunidad de artistas de Studio Voltaire, que incluye a Ain Bailey, Lubna Chowdhary, Kaye Donachie, Anthea Hamilton y Languid Hands (Rabz Lansiquot e Imani Robinson).

Descubre más en nuestro Instagram y en la página web de Studio Voltaire.

LOEWE FOUNDATION Craft Prize 2022 – Convocatoria abierta

La FUNDACIÓN LOEWE se complace en abrir la convocatoria para el LOEWE FOUNDATION Craft Prize 2022, que  tendrá lugar en Seúl la primavera del próximo año. Las solicitudes para la  quinta edición del  premio podrán enviarse hasta el 25 de octubre de 2021.

Fanglu Lin, ‘SHE’. Ganadora del LOEWE FOUNDATION Craft Prize 2022.

Un comité de expertos integrado por artistas, artesanos, ensayistas, comisarios y diseñadores  valorará todas las obras recibidas con idea de escoger una preselección de 30 candidatos. Este  año el panel cuenta con nombres nuevos que incluyen a Peter Bauhuis (artista del metal y finalista del Craft Prize 2021), Jiyong Lee (artista del vidrio y finalista del Craft Prize 2021), Juha  Marttila (directora de diseño de artículos de piel en LOEWE), Kavita Parmar (diseñadora de  textiles) y Zizipho Poswa (ceramista).

El criterio del comité se basa en la originalidad, la claridad de visión y mérito artístico, la  ejecución precisa, la excelencia material, la innovación y un sello de autor distintivo.

Las obras preseleccionadas conformarán una exposición organizada en Seúl, Corea del Sur, de  entre las que el jurado del premio escogerá la pieza ganadora. El jurado de 2022 cuenta con nombres  nuevos que incluyen a Magdalene Odundo (ceramista británica nacida en Kenia, reconocida en  todo el mundo), Abraham Thomas (comisario de arquitectura moderna, diseño y artes  decorativas del Metropolitan Museum of Art, Nueva York) y Fanglu Lin (artista de textiles y ganadora del Craft Prize FUNDACIÓN LOEWE 2021).

Recreación del vestíbulo proncipal del Musée des Arts Décoratifs, Paris. Exposición digital del LOEWE FOUNDATION Craft Prize 2021.

La ganadora del premio de este año, Fanglu Lin, fue anunciada el 25 de mayo de  2021, fecha que coincidió con la inauguración de la exposición digital del Craft Prize  FUNDACIÓN LOEWE 2021 que permanecerá abierta en las redes hasta el 25 de octubre de 2021.

Puedes descargar las bases de participación del LOEWE FOUNDATION Craft Prize aquí.

Conociendo mejor a Diego Doncel y Mario Obrero, ganadores del XXXIII Premio de Poesía Loewe

Diego Doncel, ganador del XXXIII Premio de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, por Yago Castromil.

Diego Doncel y Mario Obrero pasaron a formar parte del Palmarés del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE en un año marcado por la extrañeza, pero también por la importancia de conocernos más a fondo.

Es por ello que charlamos con los ganadores del Premio en los sitios que les inspiran – el Parque del Oeste, en Madrid, para Diego Doncel y su casa familiar en Getafe, Madrid, en el caso de Mario Obrero –  para conocerles mejor.

Hay mucha gente que piensa que la poesía es una forma de escapar de la realidad. ¿Piensas que eso es  cierto o que la poesía es, de alguna forma, un “termómetro” de la realidad y de la sociedad en la que vivimos?

DIEGO DONCEL: En la dedicatoria que pongo en mis libros digo que escribimos poesía porque buscamos esa rara intensidad de vivir. No concibo la poesía como una escapatoria de la realidad sino como el lugar donde la vida se manifiesta, se intensifica.

Lo importante es que la vida se cree en el poema, no solo que sea un pálido reflejo. Un poema es un hecho lingüístico pero encaminado a la emoción. Es por tanto una aventura espiritual. Me gusta la poesía de la meditación esa que como decía Unamuno piensa el sentimiento y siente el pensamiento. O como diría Pessoa lo que en mí siente está pensando.

MARIO OBRERO: Hablar de poesía quizá me quede grande, pero sí puedo referirme al poeta. La persona poeta es indisoluble de su contexto, de su sociedad y de su comunidad. Incluso diría que el impulso creador viene causado en cierto modo por la voluntad de cuidar, compartir o engrandecer los horizontes colectivos.

Aún así, hay veces que ese “escape de la realidad” se produce más en lo cotidiano que en la poesía. La realidad es la neblina de Woolf, los niños pájaro de Pérez Estrada o la mar de Manuel Antonio y, sin embargo, no les prestamos atención dentro del tedio de lo cotidiano.

 

¿Qué te impulsa a escribir?

DIEGO DONCEL: Es mi destino. Desde que tenía diez años solo he querido ser escritor. Cuando cumplí dieciocho gané un premio importante por el que, además, podía publicar el libro, pero lo rechacé.

Escribir poesía conlleva una enorme responsabilidad con uno mismo. Es importante porque, como ya se sabe, es el secreto, la confidencia que le dices a alguien al oído, en voz baja. Algo importante que trata de acercar tu misterio al misterio de la otra persona, la que te lee.

MARIO OBRERO: Al igual que a Lorca le susurraban los chopos de Fuentevaqueros, siento la necesidad de escribir cercana al susurro de mi entorno y la posibilidad de edificar una casa donde la utopía o la pulsión de la esperanza sean bienvenidas y constituyan un valor común.

 

Tu libro cuenta una historia muy personal, pero a la vez una experiencia compartida por muchos. ¿Alguna vez te has sentido expuesto por compartir con los lectores esta experiencia?

DIEGO DONCEL: Sí, claro, sobre todo porque detrás de cada palabra, de cada verso, de cada poema está la verdad de lo que pasó. Y aquello que pasó ha determinado mi vida para siempre.

Pero cuando uno escribe desde la verdad acepta ese acto de mostrarse en público, sobre todo porque encuentra a muchos lectores que se identifican con tu historia, con todos esos sentimientos que van desde el dolor a la culpa, desde la fragilidad a la búsqueda de una posible esperanza. Eso es lo más hermoso de la literatura, que las palabras pasen a ser del lector, que la lectura sea un puente entre intimidades.

MARIO OBRERO: En primer lugar, la poesía tiene un invento maravilloso y es el “yo poético”. Suelo intentar omitir el “yo” personal y dar más voz a un “yo” colectivo o concebido en las coordenadas de la imaginación y la empatía.

Sin embargo, la poesía es un lugar donde no hay lindes ni zanjas, así que yo y mis vivencias entramos alegremente a formar parte de una asamblea coral.

Mario Obrero, ganador del XXXIII Premio LOEWE a la Creación Joven, por Yago Castromil.

¿Piensas que el ritmo de la “vida moderna” es un aliado o un enemigo para los poetas?

DIEGO DONCEL: Los poemas deben hablar de la vida moderna, de las gasolineras, los coches, las televisiones, la forma en que entendemos hoy el amor…Ha habido un cambio, nuestra relación con la naturaleza, con el paisaje ya no es el mismo.

La sociedad capitalista, las ciudades, los pueblos, todo està sometido a nuevos códigos y nuevos imaginarios. También el modo de escribir poesía debe adaptarse, como ha hecho siempre, al espíritu de este tiempo, o enfrentarse a él.

MARIO OBRERO: Rimbaud nos avisaba de ser “radicalmente contemporáneos” y el ritmo, como elemento musical y edificante de la vida ha de ser siempre oído.

Creo que es posible no sucumbir a comportamientos o actitudes dominantes propias de un aceleramiento enraizado al modelo social (la poesía también es una resistencia), pero no reniego de poder danzar con el atropello de los calendarios siempre que esta decisión sea voluntaria.

 

Para ti, ser un poeta ¿es una forma de disfrutar y celebrar los aspectos compartidos de la condición humana? ¿O te posiciona como un extraño, un outsider?

DIEGO DONCEL: La poesía es celebración porque se escribe para los otros, pero creo que el poeta debe ser un solitario en el sentido que debe estar al margen para ser creíble. Me gustan los escritores que no se dejaron seducir por los fulgores de su época, que sex apartaron un poco de todo para mantener con las cosas una relación de intimidad.

Pienso, por ejemplo, en uno de los grandes poetas que conozco: Joaquim Manuel Magalhães. Vive en el campo, lejos de todo, escribe poemas tan reales, tan sumamente misteriosos. Y lo importante es que cada palabra que se diga de él es una palabra de más.

MARIO OBRERO: Rilke decía algo fascinante en sus Notas sobre la melodía de las cosas: “aquel que perciba toda la melodía será el más solitario y al mismo tiempo el más ligado a la comunidad”.

Me fascina este tema, la conjugación de lo colectivo y los anhelos grupales con la soledad propia del poeta. Pero de momento no sabría en que geografía ubicarme. Por suerte, siempre hay dudas y preguntas que no pueden ser respondidas.

Lectura de poemas en las «Veladas poéticas» de la UIMP

La FUNDACIÓN LOEWE y la UIMP le invitan a la lectura de poemas de Diego Doncel, ganador del XXXIII Premio LOEWE de Poesía y Mario Obrero, ganador del XXXIII Premio LOEWE a la Creación Joven.

Martes 29 de junio 2021 — 19:00
Presenta Carlos Alcorta.

UIMP, Palacio de La Magdalena
Paraninfo de La Magdalena
Santander
Plazas limitadas y reservadas por orden de confirmación en uimp.es/literatura

Acto retransmitido por streaming en uimptv.es

Lectura de poemas en la Fundación Antonio Gala

La FUNDACIÓN LOEWE y la FUNDACIÓN ANTONIO GALA le invitan a la lectura de poemas de Diego Doncel, ganador del XXXIII Premio LOEWE de Poesía y Mario Obrero, ganador del XXXIII Premio LOEWE a la Creación Joven.


Lunes 21 de junio 2021 — 21:00
Presenta Joaquín Pérez Azaústre, ganador del XXIII Premio LOEWE de Poesía.

Fundación Antonio Gala
Salón de actos
Calle Ambrosio de Morales, 20
Córdoba
Plazas limitadas y reservadas por orden de
confirmación.
SRC 957487395
recepcion@fundacionantoniogala.com

Lectura de poemas en el Real Jardín Botánico

La FUNDACIÓN LOEWE y el Real Jardín Botánico le invitan a la lectura de poemas de Diego Doncel, ganador del XXXIII Premio LOEWE de Poesía y Mario Obrero, ganador del XXXIII Premio LOEWE a la Creación Joven.

 

Jueves 17 de junio 2021 — 19:30

Real Jardín Botánico
Glorieta de los plátanos
Plaza de Murillo, 2
Madrid

En caso de lluvia, la lectura se realizará en el Pabellón Villanueva.

Plazas limitadas y reservadas por orden de registro. Podrá registrarse pinchando aquí.

Podrá consultar la información y prevención de riesgos del RJB aquí.

Seguiremos encontrando a Francisco Brines en sus versos

Desde la FUNDACIÓN LOEWE nos despedimos del poeta, Jurado de Honor del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, Patrono y ante todo, amigo, Francisco Brines con las palabras que le ha dedicado nuestro Presidente de Honor, Enrique Loewe.

De izq. a dcha: Antonio Colinas, Francisco Brines, Enrique y Sheila Loewe.

«A mi amigo Paco Brines:

Estas líneas están llenas de tristeza, de cariño, de admiración y agradecimiento.

La tristeza por un amigo querido que deja de estar a la vista y al abrazo. Que no verá mis lágrimas.

El cariño que en estos momento aparece más fuerte, más profundo y más verdadero, más firme y definitivo…

La admiración por su pensar, por su actuar, por su sentir, por su forma de trasmitir la belleza, la cordura, la esperanza y todos los valores grandes que la vida nos regala… por lo que nos enseñó y por lo que aprendimos de él.

El agradecimiento infinito en el espacio, en el tiempo y en el corazón. Por los sentimientos que nos regaló, por su amistad, su ternura seductora, su paciencia y su dulzura.

Por vivir apasionadamente el nacimiento del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, su obra en gran medida, a la que le dedicó más de 30 años como miembro del Jurado siendo siempre nuestro gran ejemplo y nuestra mejor inspiración .

Sin ti, Paco, no hubiéramos sido lo que hoy somos. Nos enseñaste a tomarnos “en serio”, a ser serios, y serios seguiremos siendo pensando en ti, añorándote… porque tú siempre nos has tomado “en serio”…

Gracias, Paco, gracias sin fin, sin pausa, merecidas, auténticas… desde el fondo de mi alma.

Volveremos a encontrarnos y mientras tanto te buscaremos… EN TUS VERSOS.

 Enrique Loewe».

De izq. a dcha: Francisco Brines, Enrique Loewe, Juan Antonio González Iglesias, Víctor García de la Concha, Ana María Moix, José Manuel Caballero Bonald, Jesús García Sánchez, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena y Eduardo Lizalde.