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Lecturas de Basilio Sánchez en el HAY Festival de Segovia

Un año más, el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe llega al HAY Festival de Segovia, un gran encuentro anual de letras y artes con proyección internacional.

Este año el programa incluye dos lecturas de poemas del ganador de la XXXI edición del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, Basilio Sánchez.

La primera tendrá lugar el próximo viernes 20 de septiembre de 2019 a las 19:30 en la Plaza San Martín de la emblemática ciudad de Segovia, dentro del evento “Voces en la Plaza”, de entrada gratuita.

El sábado 21 también se podrá disfrutar de la segunda lectura en el Jardín Romeral de San Marcos, dentro del programa “Lecturas en el jardín: propios y ajenos” a las 11:00 (será necesaria reserva previa).

Si estás interesado/a en compartir con nosotros esta experiencia, en la página web del Festival puedes hacer tu reserva (https://www.hayfestival.com/p-15874-magali-guerrero-jean-christophe-rufin-benjamin-ziff-laura-hugo-caroline-michel-belen-ferrier-guillermo-solana-hugh-elliott-and-jose-antonio-municio.aspx)

Antonio Cabrera

 

Queremos compartir unos poemas de nuestro amigo Antonio Cabrera, ganador del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 1999, al que echaremos de menos siempre.

EN LA ESTACIÓN PERPETUA

ANTONIO CABRERA

Ganador XII edición Premio Loewe

 

LA INTIMIDAD

Vine hasta aquí para escuchar la voz,
la voz que según dicen nos habla desde dentro
y endulza la verdad si la verdad
merece una degustación serena,
o la hace más amarga si es amarga,
con sólo pronunciar la negra hiel
que ha reposado intacta entre sus sílabas.
Vine hasta aquí para escuchar la voz
que no sabe, ni quiere, ni podría engañarnos.

Elegí este lugar de belleza imprevista.
(Llegué hasta él casualmente un día de abril
por el que navegaban nubes grandes,
manchas oscuras sobre el suelo, pruebas
acaso necesarias de que la luz habita
entre nosotros: esa transparencia
que olvidamos y que es, al mismo tiempo,
difícil y evidente.)
Diré por qué es tan bello este lugar:
forma un valle cerrado entre montes boscosos,
un circo escueto que circundan peñas
rojizas, donde el viento es un cuervo
delicado aunque fúnebre;
los hombres han arado su parte más profunda,
y allí crece el olivo y unos pocos almendros
y un ciprés y una acacia; las sombras del pinar
asedian desde entonces las lindes de estos campos,
su yerba luminosa, y el pedregal resiste
como un altar al sol; todo tiene una pátina
de realidad, un ansia, un prestigio remoto.

Porque creí que este silencio era
igual al de una estancia solitaria,
vine a escuchar la voz que desde dentro
nos habla de nosotros mismos. Pero
pasa el tiempo y escucho solamente
la prisa del lagarto que se aparta de mí
Y el vuelo siseante de la abeja,
no mi voz interior.
Todo es externo.
Y las palabras vienen
a mí y en mí se dicen ellas solas:
la ladera encendida bajo la nube exacta,
el bronce del lentisco,
una roca que liquen acaricia…
Lo íntimo es el mundo. Con su callado oxígeno
Sofoca sin remedio la voz que quiere hablar,
la disuelve, la absorbe.

He venido hasta aquí para escucharme
y todo lo que alienta o es presente
me ha hecho enmudecer para decirse.

LA ESTACION PERPETUA

El invierno se fue. ¿Qué habré perdido?
¿Qué desapareció, con él, de mi conciencia?

(Esta preocupación -seguramente absurda-
por conocer aquello que nos huye,
me obliga a convertir el aire frío
en pensado cristal sobre mi piel pensada,
y a convertir la gloria entristecida
de los húmedos días invernales
en la imposible luz que su concepto irradia;
esta preocupación, en fin, tiene la culpa
-y qué confuso y dulce me parece-
de que duerman en mí los árboles dormidos.)

El invierno se fue, pero nada se lleva.
Me queda siempre la estación perpetua:
mi mente repetida y sola

Basilio Sánchez, la escritura silenciosa

Basilio Sánchez (Cáceres, 1958) ganador del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE, vivió la entrega del galardón con “la sensación de que no queríamos que terminara; había una amabilidad general que hacía que me sintiera arropado, protegido, y hasta querido”, explica. El poeta, con diez libros publicados previamente, considera que el Premio le ha llegado en el momento “más avanzado” de su trayectoria poética, “cuando lo que venía escribiendo ha llegado a su punto mayor de depuración. Yo pensaba que He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes me había salido bien, que era muy unitario, y al no llevar título tenía ese carácter de libro de meditaciones; como si uno hablara sólo para sí, sin necesidad de forzar la voz ni convencer a nadie de nada”, afirma. 

Estandarte de una poesía susurrada, alejada de los portales hoy más habituales de exhibición, Basilio Sánchez ha celebrado su Premio tanto por él como por lo que su escritura representa. “La poesía que hoy suena, es la poesía joven; la que se difunde en los escaparates de las librerías virtuales”, afirma. “En una época en la que predomina la inmediatez y la fugacidad de una poesía ‘de usar y tirar’ en la que uno escribe algo hoy, mañana lo cuelga, y pasado ya tiene varios miles de ‘me gusta’, que se premie un libro de poesía de papel y lápiz, de tiempo, elaborada con lentitud, que es fruto además de la experiencia de muchos años… me gusta, porque es la mejor forma de reivindicar un tipo de escritura en la que creo”. Una poesía, añade, “sedimentada, lenta, hecha para perdurar, no para sobrevivir en las redes sociales”. El reconocimiento a su libro, insiste, “reivindica a un grupo enorme de poetas a los que admiro y a los que he venido leyendo durante muchos años, que tienen mi edad y que llevamos haciendo una escritura silenciosa, fuera de las redes”. Su poesía, explica, “bebe de la tradición, sin anularla ni rechazarla, sino que se nutre de ella y con ese respeto intenta hacer la suya propia”.

Halagado por el hecho de que sus referentes literarios hayan reconocido su libro como merecedor de este premio, recuerda la relevancia del Jurado del Premio Loewe. “ Yo leía a esos poetas cuando empecé a escribir y ahora los ves ahí sentados, leyendo tu libro… y encima, ¡gustándoles!”, se admira con humor. Nombra a Jaime Siles, a Caballero Bonald, a Francisco Brines, Antonio Colinas o De Villena. “Víctor García de la Concha -Presidente del Jurado- era una eminencia como crítico literario cuando empecé; todos soñábamos con que él tuviera a bien hacer una reseña de un libro nuestro”, añade. Un Jurado del que Sánchez formará parte en su próxima edición. “Va a ser difícil, pero pondré el mismo empeño que escribiendo un poema; es una gran responsabilidad porque está en juego el prestigio del Premio, del Jurado… y también que un buen libro pueda salir a la luz”, reflexiona. Se trata, incide, “de elegir el libro que pienses que es el mejor, independientemente de afinidades o modas, e intentar detectar objetivamente determinados elementos que son los que dan valor a una obra”. Basilio Sánchez se considera “un trabajador de la poesía; no sólo escribir poemas sino todo lo que tiene que ver con la escritura: elegir el lápiz y el papel, la cubierta del libro, la editorial, o las lecturas de poemas”. El poeta, médico de profesión, reconoce el “trasvase” que vive entre ambas actividades: “Con los años he descubierto que el médico que soy ha mejorado mucho gracias a la poesía, pero que el poeta también se ha nutrido de la medicina”. Sin embargo, reconoce, su anhelo es “ser un buen médico en la medicina y un buen poeta en la escritura; si no, sería sospechoso”.

Fiel a su costumbre de alternar cada libro con, al menos, un año de silencio, Sánchez se encuentra en ese periodo de “aparente esterilidad que en realidad no es así, porque recargas emocionalmente tu vida de experiencias y cuando empiezas a escribir de nuevo, todo eso sale”. Se trata de reposar la mente para “disfrutar leyendo”, dice. “Un placer casi mayor que el de la escritura”.

El furtivo que merodea en la noche
se siente vigilado
desde un bosque de estrellas.

Soy una muchedumbre que camina en secreto.

Soy un pueblo a la orilla
de este mar incesante
que construye sus torres sobre las ruinas de sus aguas.

Basilio Sánchez
Premio LOEWE 2018
He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes

 

Fotografías: Basilio Sánchez en la entrega del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE. Lectura de poemas en el Instituto Cervantes de Madrid con Luis García Montero. Entrevista para ‘La hora cultural’, TVE 24 horas © Álvaro Tomé para Fundación LOEWE, 2019. 

Amigos en torno a la poesía de Basilio Sánchez

La entrega del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE y la presentación del libro ganador en el Hotel Westin Palace de Madrid ha reunido, una vez más, a un buen número de personalidades del mundo de la cultura, la moda o las letras. Entre tantos rostros conocidos, el poeta Basilio Sánchez, ganador del certamen, fue el gran protagonista del evento.
Sheila Loewe, Presidenta de la Fundación LOEWE, ofreció una muy calurosa bienvenida a lo que “sigue siendo un encuentro de amigos en torno a la poesía”. Enrique Loewe, Presidente de Honor de la Fundación, tuvo unas emocionadas palabras en recuerdo de Carmen Alborch y a Elio Berhanyer mientras echaba la vista atrás a una iniciativa cultural que, tras 31 ediciones, dijo, “sigue viento en popa”.

Tras la entrega del Premio, Antonio Colinas presentó el libro ganador: He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes. Un título, dijo Colinas “que tiende a lo surreal, al irracionalismo, precisamente en una obra que está llena de simplicidad, de sencillez,  de una pureza extremadamente decantada”. Colinas quiso señalar una de las virtudes del Premio LOEWE: su fidelidad a varias estéticas. ”No ha sido un premio monocorde con sentido exclusivo, sino que en la mayoría de los libros premiados ha habido tantas poéticas como obras”. Así, añadió, la colección de libros distinguidos y publicados a  lo largo de estos 31 años forman “la crónica, la síntesis de la poesía en español de estas tres últimas décadas”. Mencionó también “el sentido abierto” de la Editorial Visor, que acoge desde el nacimiento del Premio a todos los libros galardonados en su Colección de Poesía proporcionando “una gran proyección en la América Hispana, ese mundo que no debemos olvidar nunca, y que suele estar también presente en el Premio”.

En Sánchez, dijo Colinas, se premia “a un autor de obra ya consolidad, pero a la vez un tanto secreta” por su personalidad alejada de los tradicionales circuitos literarios influyentes, y recordó su otra vocación -la médica- que proporciona a su poesía “un humanismo que late en casi todos sus libros”. Definió éste como un poemario profundo “que reclama la relectura” porque más allá de su gran pureza formal “el lector siente que debe descubrir lo que hay detrás”. Un libro, añadió, “necesario, porque nada tiene que ver con esa poesía de cierto simplismo sentimental que hoy tiende a propagarse con mucho éxito”. Alabó, finalmente, la fidelidad de Basilio Sánchez a su personal voz poética, “a la que sigue sometiendo a pruebas en cada libro, superando las influencias y olvidándose de los cantos de sirena que a veces surgen en el mundo literario”. En él, explicó Colinas, “tenemos a un poeta”.

Basilio Sánchez agradeció a Colinas “la lectura atenta y sumamente generosa” de sus poemas y al Jurado -entre quienes, dijo, se encuentran muchos de sus referentes literarios- por haberle concedido un Premio que no quiere interpretar como un “reconocimiento a la calidad de la escritura, a la mayor o menor fortuna de sus versos, sino al espíritu que lo alienta, al estilo humanista que lo impulsa, a esa confianza apasionada con la que busca sobreponerse al agotamiento y desengaño de nuestra época”.  Reconoció el esfuerzo de la Fundación LOEWE por “promover y preservar este importante certamen literario que es capaz de generar, en medio de la confusión e incertidumbre de nuestro tiempo, un espacio moral para la poesía, la más humilde pero también la más necesaria de las manifestaciones del espíritu”. Tuvo también palabras de agradecimiento para los asistentes, sus familiares y amigos, y muy especialmente para su mujer y sus hijos, a quienes está dedicado el libro. Habló finalmente Sánchez de la pintura -obra de su padre- que ilustra la portada del libro, relacionándola directamente con sus versos. “Es un libro de meditación -añadió- pero también el libro de campo de un  naturalista; el libro de alguien que hace de las palabras su manera de ser, que a través de la poesía y de las imágenes que el lenguaje consigue suscitar, se interroga sobre el lugar en el que vive y su manera de relacionarse con él. La poesía del que sabe que no hay nada más hermoso que dejarse convencer por la noche de que todo es eterno”.

El día 19 de marzo a las 19,30h Basilio Sánchez ofrecerá una lectura de poemas de su libro ganador en el Instituto Cervantes de Madrid.

Fotografías: Sheila Loewe, Basilio Sánchez y Antonio Colinas. Enrique Loewe, durante su discurso. Basilio Sánchez frente a sus versos. Chus Visor, Manuela Carmena y Lourdes Garzón © Álvaro Tomé para la Fundación Loewe, 2019.

Basilio Sánchez, ganador del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe

He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes, de Basilio Sánchez (Cáceres, España, 1958) ha sido galardonado con el Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, que en su XXXI edición ha contado con un Jurado presidido por Víctor García de la Concha y compuesto por Piedad Bonnett, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Ben Clark, Antonio Colinas, Soledad Puértolas, Aurora Egido, Jaime Siles y Luis Antonio de Villena. Por otra parte, el Premio a la Creación Joven ha sido declarado desierto. Este año se presentaron 868 participantes de 34 países, de los que un 20% provenían de Hispanoamérica. 

Hoy por la mañana, en la tienda LOEWE de la madrileña calle de Gran Vía, se ha dado a conocer el nombre del ganador de este año en presencia de Enrique Loewe, Sheila Loewe -Presidenta de la Fundación-, algunos de los miembros del Jurado y también ganadores de anteriores ediciones.  Tras las palabras de bienvenida de Sheila Loewe,  Víctor García de la Concha dio a conocer el fallo del Jurado, cuya acta destaca “la indagación y valoración de la tradición clásica, buscando nuevos registros, sonidos y significados” del libro. A continuación, la poeta Piedad Bonnett presentó el libro ganador y admitió que “no fue fácil este año escoger el Premio LOEWE de poesía pues muchos de los libros finalistas tenían méritos suficientes para obtenerlo”. Finalmente, explicó, los miembros del Jurado se inclinaron por He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes, por su “gran unidad y consistencia que con aliento místico nos invita a reencontrarnos con el mundo de lo natural”. El poemario, añadió Bonnett, “parte de una mirada contemplativa que se detiene en la unidad de lo pequeño, en sus fulgores y revelaciones, pero que también exalta el misterio del origen de lo inmenso y la labor tesonera del poeta, que no es un iluminado sino un artesano de la palabra”. La austeridad que el poeta busca, insistió la escritora colombiana, “no está exenta sin embargo de sensualidad, de imágenes teñidas de colores, sonidos, sensaciones” y añadió que este libro “reafirma la poesía como un acto de fe”.  

Tras estas palabras, el poeta ganador, Basilio Sánchez, se mostró agradecido al Jurado y a la FUNDACIÓN LOEWE, y “muy feliz por el reconocimiento a un libro en el que he invertido un par de años y en el que se recoge lo más esencial de la literatura que he venido haciendo”. También admitió sentirse satisfecho porque este Premio pone de manifiesto que se valora “una forma de entender la poesía íntimamente ligada al concepto humanista de la persona y de la existencia, y que se está defendiendo un tipo de poesía en el que la tradición queda respetada y unificada”. Una poesía, la que escribe Sánchez, que “está al final de una cuerda larga que viene de años”, añadió. “Me siento muy orgulloso de haber sido uno más de los eslabones de esta cadena y de haber aprendido de muchos de los poetas que están sentados hoy delante de mí, a los que considero directamente mis maestros”. El autor definió su poemario como “un libro de meditación, el breviario de un contemplativo”. Es, dijo Basilio Sánchez, “el libro de alguien que hace de las palabras su manera de ser y que a través de la poesía y de las imágenes que las palabras consiguen suscitar, se interroga sobre el mundo que le rodea y su manera de relacionarse con él. Alguien consciente de que vive en una sociedad enormemente pulcra en lo material pero enormemente pobre en lo espiritual; alguien, sin embargo que, asumiendo  que se ha quedado fuera del convite del mundo, que sentado en silencio ante la tumba de las cosas que podrían haber sido, no renuncia al regalo de lo inmenso”. De quien sabe, añadió “que no hay nada más hermoso que dejarse convencer por la noche de que todo es eterno”. 

AMO lo que se hace lentamente,
lo que exige atención,
lo que demanda esfuerzo.

 Amo la austeridad de los que escriben
como el que excava en un pozo
o repara el esmalte de una taza. 

Mi habla es un murmullo,
una simple presencia que en la noche,
en las proximidades del vacío,
se impone por sí sola contra el miedo,
contra la soledad que nos revela
lo pequeños que somos. 

El poeta no ha elegido el futuro.
El poeta ha elegido descalzarse en el umbral del desierto.

Basilio Sánchez
Premio LOEWE 2018
He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes

La entrega del Premio y la presentación del libro, que será publicado por la Editorial Visor, tendrá lugar el próximo mes de marzo.

Fotografías: Basilio Sánchez, ganador del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE. Momento de deliberación del Jurado. Jurado del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE junto a Enrique Loewe, Sheila Loewe y Chus Visor © Álvaro Tomé para Fundación LOEWE, 2018.

La poesía sincera de Luciana Reif

“Veía este premio como algo tan imposible de ganar que mi inconsciente lo había borrado de mi registro mental”, nos explica Luciana Reif (Buenos Aires, Argentina, 1990), ganadora del XXX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Creación Joven. Inocentemente, cuando recibió la llamada telefónica desde España pensó durante varios minutos “que todo era una broma”. Afortunadamente para todos, no lo era: su poemario Un hogar fuera de mí ya forma parte de la lista de galardonados y ha sido publicado por la Editorial Visor. 

“Tenía una fe especial en este libro, una especie de intuición que me hacía desear algo especial para él; le di vueltas y más vueltas… hasta que decidí mandarlo al concurso. Sentía que en este libro había algo que no quería que quedara perdido entre una multitud de voces”. Un poemario en el que Reif reconoce haber plasmado mucho de sí misma: “no sé si es bueno o malo, porque tiene que ver con cuestiones mías autobiográficas, mi recorrido de vida, el paso de la adolescencia a la adultez, de qué significa ser mujer… cuestiones que yo, en mi vida cotidiana, me problematizo”. Reif ha convertido esos conflictos en poemas en los que a veces “los miedos aparecen agigantados. El yo poético es bastante profundo, oscuro, complejo. Me pasaba que si escribía dos o tres poemas de este libro seguidos me generaba una ansiedad tal, que tenía que parar”. Así, con este libro Luciana Reif se permitió “jugar un poco más de lo que se puede en la vida real, porque uno tiene que vivir, ir a trabajar, tener relaciones con sus amigos o con su pareja; en la vida hay que estar más templado”.

La poeta desea conservar una autenticidad creativa que la lleva a pensar que el poema “sale de la inspiración en el sentido de que nace de cosas que tal vez vengo labrando en la cabeza; de pronto se dispara un primer verso y después es como un efecto dominó”. Ojalá, explica “que el premio me sirva para laborar mejor o para encontrarme mejor con esa autenticidad. Si no, cuando se trasforma en algo muy racional, el poema aparece cuando aparece y uno no ve el poema antes de que aparezca. Me gustaría conservar esa frescura y alimentarla, no empezar a ver el poema antes de que exista”.

Entre sus referentes poéticos, Reif cita a Paula Jiménez España -quien le ayudó a corregir el libro-, a Susana Thénon, Alejandra Pizarnik, Idea Vilariño, Marosa de Giorgio… “Leo más a mujeres que a hombres”, confiesa la poeta argentina, a quien su formación en Sociología aporta una determinada visión del mundo actual. “A la mujer siempre se le retrata desde la esfera de lo íntimo, desde el tacto cercano… siempre se le presenta una reflexión que invita a ese discurso poético y hay un acercamiento casi inmediato a la necesidad de transformar eso tan fuerte, desde la maternidad al vínculo con la pareja. A mí eso me llama poderosamente la atención e incita mi escritura también”.  Reflexionando sobre el momento actual, añade: “Espero que este premio no cambie mi forma de entender la poesía, porque si hay algo que reconozco en Un hogar fuera de mí, es que salió de algo muy sincero”. 

La tarde que me acosté sobre mi mamá,
la tarde que apoyé mi cabeza
sobre su pecho y sentí
sus senos flacos y sus muslos
cansados debajo de las sábanas,
pensé en su torso tendiéndose con desgano
sobre el de mi papá; ella, la mejor gimnasta,
balanceándose una y otra vez
sobre la misma barra, el miembro viril
entre sus raspadas manos.
Mi madre, la gran equilibrista,
capaz de caminar sobre la cuerda floja
y mantenerse en pie.
Yo tenía ocho años ese mediodía
que volví a casa llorando, un chico
del colegio me arrinconó en el pasillo
me agarró fuerte de las muñecas
y besó mis labios.
Cualquier ser es un demonio
si no es una la que decide abrir
Las puertas de su cuerpo. 

Luciana Reif
Un hogar fuera de mí, XXX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Creación Joven.

Fotografías: Luciana Reif en la entrega del XXX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe © Álvaro Tomé para Fundación Loewe, 2018.

Ida Vitale, Premio FIL en Lenguas Romances

La poeta uruguaya Ida Vitale ha sido recientemente galardonada con el XXVIII Premio FIL en Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México). “Su depurada voz poética -dice el Acta del Jurado- apegada al mundo natural, a las expresiones artísticas, y al transcurrir del tiempo vivido, sabe renovar la tradición y afirmar su presencia en la modernidad”. Con poemarios como La Luz de esta memoriaProcura de lo imposibleLéxico de afinidadesSueño de la constancia o Cada uno en su noche, Vitale se ha convertido en un referente en la creación actual y un nombre indiscutible de la llamada Generación del 45.

Ida Vitale ha sido miembro del Jurado del XXVII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe y fue la encargada de presentar el libro Contratono de la colombiana María Gómez Lara, ganador del Premio a la Creación Joven. En 2014, Vitale participó en un Loewe Talk junto a la escritora Soledad Puértolas, también miembro del Jurado del Premio Loewe de Poesía.

Nacida en Montevideo en 1923 -como cuarta generación de emigrantes italianos- Vitale creció en un ambiente intelectual que dirigió su curiosidad hacia las Humanidades; discípula de José Bergamín y fiel seguidora de Juan Ramón Jiménez, Vitale cristalizó como poeta, ensayista, profesora y crítica literaria; no menos importantes son sus traducciones de autores como Luigi Pirandello o Simone de Beauvoir, entre otros. En 1974 se exilió en México durante diez años a causa de la dictadura que golpeaba Uruguay y actualmente vive en Estados Unidos. Colaboradora de diversos periódicos y revistas a lo largo de su vida, su vínculo con México le llevó a formar parte del consejo asesor de la revista Vuelta y del grupo fundador del periódico Unomásuno. La escritora es, además, Doctora Honoris Causa por la Universidad de la República Uruguay y entre los numerosos galardones que ha recibido a lo largo de su carrera, destacan el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (2009), el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2015), el Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016) o el Max Jacob (2017).

Ida Vitale recibirá el Premio FIL en Lenguas Romances el próximo mes de noviembre en México, pocas semanas después de haber celebrado su 95 cumpleaños.

Fotografías: Ida Vitale en la presentación de Contratono, de María Gómez Lara, ganador del Premio a la Creación Joven del XXVII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe. Ida Vitale junto a Sheila Loewe y Soledad Puértolas en la tienda Loewe de Gran Vía © Uxío da Vila, 2014.

Nuestros 30 años de poesía, en el HAY Festival de Segovia

Las celebraciones del 30 aniversario del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe llegan al HAY Festival de Segovia, un gran encuentro anual de letras y artes con proyección internacional. 

El próximo viernes 21 de septiembre, a las 19.30h, se proyectará el documental ‘POESÍA eres tú’, en el que la Fundación Loewe conmemora las tres décadas de vida del Premio reuniendo a quienes lo han hecho posible a lo largo de estos años, así como su trascendencia y vinculación con la poesía de hoy. 

Posteriormente, los escritores Antonio Lucas y Ben Clark -ganadores del Premio Loewe en sus ediciones XXVI y XXX respectivamente- realizarán una lectura de sus poemas. 

La Biblioteca Pública de Segovia (Procuradores de la Tierra, 6) acogerá el acto, que estará moderado por Sheila Loewe, Presidenta de la Fundación Loewe. 

Si estás interesado/a en compartir con nosotros esta experiencia, en la página web del Festival puedes hacer tu reserva (https://www.hayfestival.com/p-14441-30-years-of-loewes-prize.aspx)

Ben Clark: la trascendencia del poema

“Estoy un poco abrumado de ver cómo algo tan pequeño y tan personal como un libro de poemas puede trascender gracias a la repercusión de este premio”, explica Ben Clark (Ibiza, 1984), ganador de la XXX edición del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe por su libro La poesía celeste. “Me presenté al Premio porque, aunque conseguirlo me parecía algo improbable, sabía que así tendría muchos lectores. Es un libro al que tengo muchísimo cariño, que me ha costado mucho trabajo y que he escrito con muchísima honestidad”, reconoce.

El poeta terminó La poesía celeste a principios de 2017 gracias, explica, “a una beca de la Fundación Valparaíso. Estoy muy agradecido al Ayuntamiento de Mojácar porque eso me permitió una residencia breve pero intensa en la que pude rematar ideas”. De este poemario espera “que llegue a muchas personas. Creo que es un libro que puede servir a quienes vivan experiencias parecidas a las que reflejan algunos poemas; la experiencia del padre, la reflexión de tener o no tener hijos… creo que son cosas que a mí me preocupan y sé que les preocupan a amigos y gente que tengo cerca”. Sería maravilloso, nos dice, que “además del prestigio del Premio, el libro tuviera una utilidad real”.

Respecto a este galardón, Clark opina que “casi todo el mundo está de acuerdo en que el Premio LOEWE es la cima de una carrera literaria; hay galardones que reconocen una trayectoria, pero éste supone una apuesta clara por un libro”. El LOEWE, dice, “siempre marca la cumbre. Lo importante, ahora, es volver a recuperarse y reinventarse”. En ello está, planteándose ahora un libro que dialoga con La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson. “Me gustaría mucho recuperar la idea del libro clásico de aventuras y hacer una revisión poética de ciertos elementos de ese libro e intentar que tenga una especie de diálogo con nuestra sociedad”.

Aunque su primer libro –Secrets d’una sargantana– estaba escrito en catalán y sus padres son británicos, Ben Clark escribe ahora principalmente en castellano. “El catalán y el inglés presentan muchas ventajas a la hora de escribir poesía para una persona que, como yo, suele utilizar métricas más o menos clásicas, pero desde que me trasladé a estudiar a Salamanca empecé a moverme más en esos ambientes literarios y ahora es el idioma con el que me he ido expresando en poesía; me siento muy cerca de la tradición castellana, admiro mucho a los poetas de Hispanoamérica y me parece un idioma todavía por explorar”, indica. Respecto a los 30 años de trayectoria del Premio, confiesa que “hay poéticas muy distintas, como bien explica Luis Antonio de Villena en el prólogo extenso de la antología Mareas del mar”, consecuencia también de contar con un Jurado “extraordinario y difícil de definir por la cantidad de cabezas pensantes que reúne, cada una con su fuerza y su dirección. Me imagino que será muy difícil ponerlos de acuerdo”, dice entre risas. “Nada me daría más miedo que saber que el Premio se ha dado por unanimidad. Los Premios LOEWE tienen que estar discutidos y argumentados y si uno tiene la fortuna de ganar, tiene que saber que habrá miembros del Jurado que lo hayan defendido y otros que no. Y está muy bien que así sea”.

POKER FACE

oh, oh, oh, oh, oh, oh-oh-e-oh-oh-oh
Lady Gaga

Habla con niños que no existirán.
Pasea por la orilla de los ríos cantando
canciones pegadizas de adolescentes yanquis
y luego vuelve a casa, donde escribe poemas
de amor con versos clásicos y nunca
menciona las canciones ni a los niños
intangibles. Escribe sobre cosas amables
y se pregunta, a veces, si acaso lo peor
que te puede pasar
es morir solo.

Ben Clark
La policía celeste, XXX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe

Fotografías: Ben Clark © Álvaro Tomé para FUNDACIÓN LOEWE, 2018.

La FUNDACIÓN LOEWE convoca el XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 2018

La FUNDACIÓN LOEWE convoca el XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe en lengua castellana, dotado con 25.000€ y la edición de la obra en la Colección Visor de Poesía. A este Premio pueden optar autores de cualquier edad y nacionalidad. Con el deseo de potenciar la creación joven, se prevé un Premio LOEWE a la Creación Joven de 8.000 € y la publicación del libro también en la Colección Visor de Poesía, para menores de 30 años.

Descarga las bases del XXXI Premio LOEWE de Poesía aquí.