Archivo de la categoría: Poesía

Francisco Brines, Premio Cervantes 2020

El poeta Francisco Brines ha ganado el Premio Cervantes 2020 por “su obra poética que va de lo carnal y lo puramente humano a lo metafísico, lo espiritual, hacia una aspiración de belleza e inmortalidad», según palabras del Jurado, que ha dado a conocer su fallo ayer.

Con poemarios como El otoño de las rosas, La última costa, Las brasas, Yo descanso en la luz o Para quemar la noche, Brines se ha convertido en un referente para los poetas actuales y un nombre indiscutible de la llamada Generación del 50.

Francisco Brines ha sido miembro del Jurado del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE desde su creación en 1988 y es Jurado y Patrono de honor desde el año 2019.

Nacido en Oliva (Valencia) en 1932, Brines estudió derecho en las universidades de Deusto, Valencia y Salamanca y cursó estudios de Filosofía y Letras en Madrid. Con su primer libro, Las brasas (1959) ganó el Premio Adonais y más tarde, con Palabras en la oscuridad (1966), obtuvo el Premio Nacional de la Crítica. Brines es considerado como la voz más intimista dentro de la llamada Generación del 50, dentro de la que se enmarcan también José Manuel Caballero Bonald (Jurado de Honor del Premio LOEWE), Jaime Gil de Biedma o Claudio Rodríguez. En el año 2001 fue nombrado miembro de la Real Academia Española y ha sido reconocido en anteriores ocasiones con el Premio Nacional de las Letras Españolas (1999) o el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2010).

Francisco Brines recibirá el Premio Cervantes, que representa “el máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en lengua española”, el próximo mes de abril en Alcalá de Henares, Madrid.

Fotografías: Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE © FUNDACIÓN LOEWE, 2018.

Aurora Luque presenta «Gavieras» en Málaga

La ganadora de la ya pasada edición del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, presenta el libro ganador de la XXXII edición del Premio LOEWE, Gavieras, hoy en Málaga.

La acompañará como presentador el poeta y profesor de la Universidad de Málaga Francisco Ruiz Noguera.

Gavieras recibió el año pasado el Premio LOEWE por “su versatilidad formal y la unidad de pensamiento” que lo hacen “innovador, valiente y atrevido”, según el Jurado del Premio, y en el que rompe con su “etiqueta” de autora clásica y en el que reivindica a “mujeres olvidadas o mal leídas”.

Una oportunidad para una nueva reimaginación de los clásicos a las 16:00 en el Hotel Molina Lario (Calle Molina Lario, 20).
Entrada gratuita hasta completar el aforo respetando las medidas de seguridad derivadas del Covid-19

Diego Doncel y Mario Obrero, galardonados con el XXXIII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE

De Malpartida (Cáceres), es Diego Doncel, ganador del XXXIII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE. Su poemario La fragilidad ha sido seleccionado por un Jurado presidido por Víctor García de la Concha y formado por Gioconda Belli, Antonio Colinas, Aurora Egido, Margo Glantz, Juan Antonio González Iglesias, Carme Riera, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena y Aurora Luque. En esta edición, el Premio a la Creación Joven ha recaído en el madrileño Mario Obrero quien, a sus 17 años de edad y habiendo escrito el libro premiado a los 16, se convierte con Peachtree City en el galardonado más joven de la historia del Premio LOEWE.

Además, los 1.247 participantes de 36 países han supuesto un incremento del 19,3% en el número total de manuscritos enviados respecto al año anterior, lo que también convierte a la edición de 2020 en un Premio especialmente extendido, ya que un 25% de ellos provenían de Hispanoamérica. A partir de esta edición, la edad máxima para acceder al Premio a la Creación Joven alcanza los 33 años, tres más que antes.

De La fragilidad, el libro ganador, el Jurado ha afirmado que es “sólido y compacto, tanto en el fondo como en la forma”. Por su parte, el poeta Jaime Siles ha destacado la “madurez vital y expresiva” del poemario, explicando que “confiere una voz profunda con una cosmovisión personal singular y propia que expone una teoría de la vida y que humaniza su dicción al mostrarnos el espectáculo que la civilización actual rehúye y no quiere ver, el dolor y la muerte, y lo hace de una posición abierta a la solidaridad de la esperanza”. Añade, además: “No hay poema que falte ni que sobre”. Diego Doncel es poeta, novelista y articulista, y reside en Madrid. Galardonado con el Premio Adonais en 1990, así como el Premio Tiflos de la Fundación Telefónica y el Premio Diálogo de Culturas en 2015, su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y chino.

HACIA LA FELICIDAD

Oye, desde tu muerte, el rumor del jardín
en esta tarde de junio, las flores suspendidas
en las fotos de los turistas, la transparencia
de los brotes como el tejido transparente
que cubre las piernas de esa chica,
toda esta geometría de la fragilidad.

El verano está ebrio porque no ha dejado de beber
desde primeras horas de la mañana. Va feliz
por las mesas de los bares o picotea en el agua
de la fuente un rectángulo de luz.

No hay ninguna arruga en el océano, ninguna huella del tiempo,
solo una superficie lisa en la que flotan, ingrávidos,
los barcos y los bañistas. Una mujer con un bikini celeste
sale chorreando la materia color caramelo
del agua, y va a donde tiene amontonada su ropa.
La playa huele a crema bronceadora, a marihuana,
a la cerveza de la claridad. La vida muere en una ola
y nace en la ola que se aproxima.
No es posible ningún pensamiento, solo este acontecer
diáfano de los sentidos, esta suspensión del yo.
Tal vez te moriste para que el dolor me haya traído
de nuevo hasta aquí, para encontrar de esta forma la felicidad.

La calma que nunca tuve se tiende ahora
sobre las superficies de las toallas, la pasión vuelve a volar
como un pájaro marino por los cristales de unas gafas de sol.

Viví tan lleno de miedo que no tenía refugio,
temí y destruí lo que debía amar. La muerte ensucia
lo que más se quiere, como los perros y los insomnios.

Pero solo quien conoce el agua y la tierra
sabe que guardan el secreto de la germinación.

Las huellas están detenidas en la arena mirando el horizonte.
La brisa empieza a quitarle ya el polvo al océano
para que pronto luzcan las estrellas.

Los libros están en silencio bajo las sombrillas, esperando.

Todo espera porque entre tú y yo puede haber noche pero nunca muerte,
puede haber lejanía pero nunca ausencia.
Este trozo de mar me lo enseñaste tú.
La sabiduría nos lleva a la infancia.

Diego Doncel
Premio LOEWE 2020
La fragilidad

 

Mario Obrero comenzó a escribir poesía a los 7 años de edad. En 2018 recibió el Premio de Poesía Félix Grande con su libro Carpintería de armónicos y en 2019 publicó su segundo poemario, ilustrado por él mismo. Cursó 1º de Bachillerato en Peachtree City (Georgia, Estados Unidos) el año pasado y es alumno de  Humanidades en el IES La Senda, en Getafe.

La poeta Gioconda Belli, además de resaltar la extrema juventud de Mario Obrero, desvela “las imágenes inusuales” de Peachtree City y destaca su “aliento poético que retrata la multiplicidad cultural de la globalización” que consigue, “con ironía y destreza, un poemario sorprendente”.

(Sin título)

Cumplo dieciséis años con unas alpargatas de esparto y el sonido de las cosas escondidas
cumplo dieciséis años como quien apaga las tostadoras del paraíso cada mañana
como un nuevo padre que busca happy birthday en el traductor
las hogueras sobre mis sueños lejanos leen el horóscopo y dibujan caballos con su sangre
no pido grandes desfiles
cumplo dieciséis años pero tampoco es el Día Nacional del Guacamole
comeré cereales y tartas calientes y apio con crema de cacahuete
ataviado con chaleco de perejil y bajo el pestillo de las puertas siento a los pechos temblar
en montones de azúcar
cumplo dieciséis años y noto mi alma crujir como rodillas adolescentes
crezco y me veo tan dentro que los recolectores de azafrán repiten el pretérito imperfecto del verbo connaître
los poetas tienen una caja de lápices que abren cada atardecer mientras lloran en griego
bailo sobre una tierra y pronuncio lentamente mi nombre.

Mario Obrero
Premio LOEWE a la Creación Joven 2020
Peachtree City

La entrega de los galardones tendrá lugar en marzo de 2021 y los libros seleccionados serán publicados por la Editorial Visor.

Fotografías: Diego Doncel y Mario Obrero.

Aurora Luque y Raquel Vázquez en el HAY Festival

Cerramos la XXXII edición del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE con la conversación y lectura de poemas de Aurora Luque y Raquel Vázquez, ganadoras del Premio LOEWE y del Premio LOEWE a la Creación joven, dirigida por el poeta y periodista Antonio Lucas en el HAY Festival de Segovia.

Temas como la creación poética, el momento actual de la poesía española o qué inspira a estas dos poetas se irán entrelazando con la lectura de poemas seleccionados de Gavieras (Aurora Luque) y Aunque los mapas (Raquel Vázquez).

La conversación tendrá lugar el viernes 18 de septiembre de 2020 a las 20:00 en el jardín del Torreón Lozoya de la emblemática ciudad de Segovia.

Debido a la situación actual y para cumplir las medidas de higiene y distanciamiento social, será necesaria reserva previa en la página web del festival.

Aurora Luque, nueva mirada a los modelos femeninos del pasado

Dice Aurora Luque (Almería, España, 1962), ganadora del XXXII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, que este galardón ha supuesto “un honor y también una responsabilidad y un estímulo”. La poeta elogia “el celo y el esfuerzo que la FUNDACIÓN LOEWE vuelca en su difusión”, lo que favorece “el encuentro con la crítica y sobre todo con los lectores, los lógicos destinatarios”. Ojalá, dice Luque, “cundiera el ejemplo”.

Gavieras, el poemario galardonado por el Jurado, supone un eslabón más en su ya importante trayectoria poética; Luque es filóloga clásica, poeta, traductora y articulista. En Gavieras, nos explica, no ve “una diferencia radical” con el resto de su obra. “Sí que está presente una conciencia que se me va haciendo más clara en los últimos años; la de vivir en una época que cuestiona nuestra existencia como una identidad fija y adscrita a un estado y a una lengua inamovibles”. Tal vez por ello, añade, “necesitamos detenernos en mitos estructuralmente distintos que inspiren posibilidades de re-construcción de la identidad (especialmente la femenina)”. Para Luque, “los modelos más atractivos son aquellos en que los protagonistas se mueven, se transforman, están en búsqueda permanente, son dinámicos. Frente a los modelos estáticos de individuo y de mujer del pasado ¿por qué no soñar con otros nuevos, más ricos, menos “quietos”, más fluidos? La gaviera, la flâneuse, la espigadora, la neodanaide, la mujer que narra su descensus ad ínferos (siempre lo contaban ellos: Odiseo, Eneas). ¿Por qué no inspirarnos en las búsquedas de las andariegas, las peregrinas, las exiliadas y las revolucionarias del pasado?”.

Aurora Luque considera el catálogo de ganadores del Premio LOEWE “un muestrario imprescindible de la historia de la poesía reciente. Recoge la mejor esencia de los novísimos, no del grupo oficial, sino de la estética que encarnaban”. Algo que le agrada personalmente, ya que “las primerísimas lecturas de poetas vivos a las que asistía cuando estudiaba en la universidad las protagonizaron ellos: recuerdo ver entrar en la sala de la Madraza de Granada a Jaime Siles, a Antonio Colinas, a Luis Antonio de Villena, a Guillermo Carnero, a José María Álvarez. Su poesía me abría mundos”. Sí señala lo que ella misma llama “una novedad objetiva”; Luque ha sido la segunda poeta en obtenerlo, tras Cristina Peri Rossi. “En ese sentido noto cierta soledad alrededor. Ojalá se rompa de ahora en adelante”.

En algunos poemas de Gavieras, Luque aborda “con cierta vehemencia” la revisión y escritura de algunos mitos antiguos. “De cosas que los mitos nos dicen en voz baja. De susurros que he escuchado. De la parte del relato que no permitieron contar a algunos personajes, sobre todo heroínas y diosas: Anfitrite, Danaides, Medea, Eurídice, Afrodita, las anónimas figuras de ¿diosas? prehistóricas. Además, los mitos son lenguaje: en mi acercamiento a ellos cuestiono las trampas del idioma, su manera de producir e imponer silencio”.

Las refugiadas, según Esquilo

Arena entre los dedos de los pies.
No sabíamos nada de nudos ni de remos.
Aprendimos tareas de aparejo
en las finas arenas del Nilo, frente al mar.
De todas las desgracias
elegimos al menos la más noble,
la de huir libremente.
Viajando, como Ío,
huyendo de los lechos donde Eros
sembró tábanos, celos, asfixia, burdos brazos.
La nave es nuestra ágora flotante.
Navegamos en busca de ciudad.
– ¿Una ciudad buscáis?
– Oh, sí, la deseamos. Podemos construirla.
Con altares de paz, templos a la justicia
y huertos que no riegue
la sangre del dios Ares.

Aurora Luque
Premio LOEWE 2019
Gavieras

Fotografías: Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE © FUNDACIÓN LOEWE, 2019.

La FUNDACIÓN LOEWE convoca el XXXIII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 2020

El Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE inició su andadura en 1988 con el fin de impulsar la calidad en la creación poética en lengua castellana.
Se premia una obra inédita de al menos 300 versos con 25.000€ y se contempla un Premio a la Creación Joven de 8.000€. Este año, y como novedad, la edad a la que se puede optar al premio a la Creación Joven sube a 33 años. Los Premios son publicados dentro de la Colección Visor de Poesía.

Descarga las bases del XXXIII Premio LOEWE de Poesía aquí.

La voz femenina se impone en el XXXII Premio LOEWE de Poesía

Gavieras, de Aurora Luque (Almería, España, 1962) ha sido galardonado con el Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, que en su XXXII edición ha contado con un Jurado presidido por Víctor García de la Concha y compuesto por Gioconda Belli, Antonio Colinas, Aurora Egido, Margo Glantz, Juan Antonio González Iglesias, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena y Basilio Sánchez, ganador de la edición anterior. Igualmente, el poemario Aunque los mapas, de Raquel Vázquez (Belmonte, Lugo, España, 1990) ha recibido el Premio a la Creación Joven de este año.

Sheila Loewe, Presidenta de la Fundación, ha dado a conocer hoy por la mañana los nombres de las ganadoras del certamen en presencia de ambas poetas y algunos miembros del Jurado en la tienda LOEWE de la calle Gran Vía, en Madrid. Las primeras palabras de Víctor García de la Concha, antes de proceder a la lectura del Acta del Jurado, fueron para Enrique Loewe, presente también en la tienda, con quien compartió la alegría cómplice de haber llevado juntos el Premio durante tantos años.

Gioconda Belli presentó el libro Aunque los mapas, de Raquel Vázquez, que recibió el Premio que reconoce a un autor menor de 30 años, explicando la unanimidad del Jurado en reconocer la madurez de la autora, quien en este poemario utiliza “un aliento poético capaz de crear, desde la intimidad, un mundo poblado de imágenes que deslumbran por su originalidad y su hondura. Un mundo que habla de encuentros y pérdidas sin sentimentalismos”. Una poesía, indicó “accesible y depurada a la vez” en la que el Jurado supo reconocer unos finales “con imágenes rotundas y poderosas, como una bailarina que sabe exactamente el movimiento para que su imagen quede vibrando en la memoria cuando termina la música”. Añadió Belli su alegría al comprobar la supervivencia, entre la juventud española, “del hálito de la tradición de la gran poesía de este país, que ha vibrado por siglos”.

Raquel Vázquez, llena de agradecimientos, encontró “difícil acertar a decir cuánto me supone estar aquí en este momento, por el Premio y por el hecho de que Aunque los mapas vaya a ser publicado -y de tan magnífica forma- pero también por esta alegría compartida que de repente crea esa ilusión efímera, frágil, casi precaria, de que todo está bien; sentir eso es, ya en sí mismo, un regalo”.

HIROSHIMA

El tiempo en Hiroshima avanza en bicicleta.
Cíclicamente en los parques florecen
rosas y rayos gamma.
Un niño pedalea a lo largo del Ôta
con barba encanecida.
Otro juega al balón, no teme aún al cielo.
Una anciana recuerda la seda del yukata
derramada en las manos de su madre.
Febrilmente una joven hace el cómputo
de camisas radiactivas, palomas
blancas ante su ingreso por primera
vez en un hospital.
Un peatón se detiene.
Está azul el semáforo.  Entrecierra
los ojos para ver, cree ver.  Avanza.
Cruza un pájaro la rueda del sol
sin saber de los tarde.
Sin saber del dolor o de los nunca.
La bomba atómica sigue cayendo.
Sólo vemos la luz,
no cómo nos quemamos.

Raquel Vázquez
Aunque los mapas
XXXII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE a la Creación Joven

Por su parte, el poeta Juan Antonio González Iglesias presentó Gavieras, el libro ganador de este año: “El nombre del Premio LOEWE honra a todos los que lo hemos ganado, pero creo que puedo decir que el nombre de Aurora Luque honra también al Premio. Fue una sorpresa agradable para todos nosotros confirmar que teníamos a una de las grandes de nuestra poesía en esta nómina, que ya es excelente”. El libro de Luque, explicó González Iglesias, pone “en femenino y en plural un sustantivo un poco raro en la tradicional española que ofrece una perspectiva que podría ser histórica porque trata de muchas mujeres, cuyas líneas sumadas dibujan el autorretrato de la poeta. Lo femenino y lo plural es algo que valoramos mucho a la hora de conceder el Premio”. Señaló también ”el aliento humanista” que trata de la “condición de la mujer y por ello de la condición humana, de todos nosotros. Figuras de mujer que arrancan en la antigüedad grecorromana y llegan hasta la cultura urbana, la posmoderna, la pop. Empieza por Safo, con elementos sencillos de las culturas antiguas que a veces olvidamos”. Destaca el poeta en el libro ganador también a Joaquín Sabina o a Polanski, en lo que reconoce “casi una defensa de la cultura urbana y el ocio”. Aurora Luque agradeció el Premio y se mostró feliz de formar parte del elenco de este galardón, destacando un Jurado “lleno de gente que admiro profundamente, y es la razón primera por la que una apuesta por este Premio; espero que LOEWE siga apoyando por siglos y siglos la poesía”. Explicó Luque que mientras escribía algunos de los poemas del libro ganador, preparaba una nueva edición de su traducción de poemas de Safo, bastante renovada por la aparición de papiros nuevos y precisamente ese reencuentro con Safo se tradujo en uno de los poemas protagonistas del libro.

HABLO A SAFO

Ven en mi ayuda, Safo,
¿me traes unas alas? Dos juegos:
Unas para mi espalda
-¿Se clavan? ¿Me harán daño?-
y unas leves de abeja
para cada palabra.
Trae miel de la tuya, de la amarga.
Esas cosas antiguas
-miel, sandalias, frescor,
las alfombras marinas de la luna
que esconden a la muerte deseante,
aletazos violentos que ponen a saltar,
como pez en la arena, al corazón,
una ambición de voluptuosidades.
Paladear recuerdos
o lamer una piel que ha regresado
de gozar la negrura de las olas,
miel recién fabricada,
hierbas para acostarse a mediodía,
rosas sin hibridar.
No nos son tan ajenos tus objetos.
Sólo hay que detenerse.
Pedírtelos.
Apartar tanto ruido.
Pues nos falta muy poco
para estar muertas.
Tráeme, Safo, alas,
alas, alas, frescor,
silencio, brazos,
alas.

Aurora Luque
Gavieras
XXXII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE

 La entrega de Premios y presentación de los libros ganadores publicados en la Colección Visor de Poesía se celebrará el próximo mes de marzo, en Madrid.

Fotografías: Aurora Luque y Raquel Vázquez en la tienda LOEWE de Gran Vía. Jurado del XXXII Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE © FUNDACIÓN LOEWE, 2019.

Lecturas de Basilio Sánchez en el HAY Festival de Segovia

Un año más, el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe llega al HAY Festival de Segovia, un gran encuentro anual de letras y artes con proyección internacional.

Este año el programa incluye dos lecturas de poemas del ganador de la XXXI edición del Premio Internacional de Poesía FUNDACIÓN LOEWE, Basilio Sánchez.

La primera tendrá lugar el próximo viernes 20 de septiembre de 2019 a las 19:30 en la Plaza San Martín de la emblemática ciudad de Segovia, dentro del evento “Voces en la Plaza”, de entrada gratuita.

El sábado 21 también se podrá disfrutar de la segunda lectura en el Jardín Romeral de San Marcos, dentro del programa “Lecturas en el jardín: propios y ajenos” a las 11:00 (será necesaria reserva previa).

Si estás interesado/a en compartir con nosotros esta experiencia, en la página web del Festival puedes hacer tu reserva (https://www.hayfestival.com/p-15874-magali-guerrero-jean-christophe-rufin-benjamin-ziff-laura-hugo-caroline-michel-belen-ferrier-guillermo-solana-hugh-elliott-and-jose-antonio-municio.aspx)

Antonio Cabrera

 

Queremos compartir unos poemas de nuestro amigo Antonio Cabrera, ganador del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 1999, al que echaremos de menos siempre.

EN LA ESTACIÓN PERPETUA

ANTONIO CABRERA

Ganador XII edición Premio Loewe

 

LA INTIMIDAD

Vine hasta aquí para escuchar la voz,
la voz que según dicen nos habla desde dentro
y endulza la verdad si la verdad
merece una degustación serena,
o la hace más amarga si es amarga,
con sólo pronunciar la negra hiel
que ha reposado intacta entre sus sílabas.
Vine hasta aquí para escuchar la voz
que no sabe, ni quiere, ni podría engañarnos.

Elegí este lugar de belleza imprevista.
(Llegué hasta él casualmente un día de abril
por el que navegaban nubes grandes,
manchas oscuras sobre el suelo, pruebas
acaso necesarias de que la luz habita
entre nosotros: esa transparencia
que olvidamos y que es, al mismo tiempo,
difícil y evidente.)
Diré por qué es tan bello este lugar:
forma un valle cerrado entre montes boscosos,
un circo escueto que circundan peñas
rojizas, donde el viento es un cuervo
delicado aunque fúnebre;
los hombres han arado su parte más profunda,
y allí crece el olivo y unos pocos almendros
y un ciprés y una acacia; las sombras del pinar
asedian desde entonces las lindes de estos campos,
su yerba luminosa, y el pedregal resiste
como un altar al sol; todo tiene una pátina
de realidad, un ansia, un prestigio remoto.

Porque creí que este silencio era
igual al de una estancia solitaria,
vine a escuchar la voz que desde dentro
nos habla de nosotros mismos. Pero
pasa el tiempo y escucho solamente
la prisa del lagarto que se aparta de mí
Y el vuelo siseante de la abeja,
no mi voz interior.
Todo es externo.
Y las palabras vienen
a mí y en mí se dicen ellas solas:
la ladera encendida bajo la nube exacta,
el bronce del lentisco,
una roca que liquen acaricia…
Lo íntimo es el mundo. Con su callado oxígeno
Sofoca sin remedio la voz que quiere hablar,
la disuelve, la absorbe.

He venido hasta aquí para escucharme
y todo lo que alienta o es presente
me ha hecho enmudecer para decirse.

LA ESTACION PERPETUA

El invierno se fue. ¿Qué habré perdido?
¿Qué desapareció, con él, de mi conciencia?

(Esta preocupación -seguramente absurda-
por conocer aquello que nos huye,
me obliga a convertir el aire frío
en pensado cristal sobre mi piel pensada,
y a convertir la gloria entristecida
de los húmedos días invernales
en la imposible luz que su concepto irradia;
esta preocupación, en fin, tiene la culpa
-y qué confuso y dulce me parece-
de que duerman en mí los árboles dormidos.)

El invierno se fue, pero nada se lleva.
Me queda siempre la estación perpetua:
mi mente repetida y sola

Basilio Sánchez, la escritura silenciosa

Basilio Sánchez (Cáceres, 1958) ganador del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE, vivió la entrega del galardón con “la sensación de que no queríamos que terminara; había una amabilidad general que hacía que me sintiera arropado, protegido, y hasta querido”, explica. El poeta, con diez libros publicados previamente, considera que el Premio le ha llegado en el momento “más avanzado” de su trayectoria poética, “cuando lo que venía escribiendo ha llegado a su punto mayor de depuración. Yo pensaba que He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes me había salido bien, que era muy unitario, y al no llevar título tenía ese carácter de libro de meditaciones; como si uno hablara sólo para sí, sin necesidad de forzar la voz ni convencer a nadie de nada”, afirma. 

Estandarte de una poesía susurrada, alejada de los portales hoy más habituales de exhibición, Basilio Sánchez ha celebrado su Premio tanto por él como por lo que su escritura representa. “La poesía que hoy suena, es la poesía joven; la que se difunde en los escaparates de las librerías virtuales”, afirma. “En una época en la que predomina la inmediatez y la fugacidad de una poesía ‘de usar y tirar’ en la que uno escribe algo hoy, mañana lo cuelga, y pasado ya tiene varios miles de ‘me gusta’, que se premie un libro de poesía de papel y lápiz, de tiempo, elaborada con lentitud, que es fruto además de la experiencia de muchos años… me gusta, porque es la mejor forma de reivindicar un tipo de escritura en la que creo”. Una poesía, añade, “sedimentada, lenta, hecha para perdurar, no para sobrevivir en las redes sociales”. El reconocimiento a su libro, insiste, “reivindica a un grupo enorme de poetas a los que admiro y a los que he venido leyendo durante muchos años, que tienen mi edad y que llevamos haciendo una escritura silenciosa, fuera de las redes”. Su poesía, explica, “bebe de la tradición, sin anularla ni rechazarla, sino que se nutre de ella y con ese respeto intenta hacer la suya propia”.

Halagado por el hecho de que sus referentes literarios hayan reconocido su libro como merecedor de este premio, recuerda la relevancia del Jurado del Premio Loewe. “ Yo leía a esos poetas cuando empecé a escribir y ahora los ves ahí sentados, leyendo tu libro… y encima, ¡gustándoles!”, se admira con humor. Nombra a Jaime Siles, a Caballero Bonald, a Francisco Brines, Antonio Colinas o De Villena. “Víctor García de la Concha -Presidente del Jurado- era una eminencia como crítico literario cuando empecé; todos soñábamos con que él tuviera a bien hacer una reseña de un libro nuestro”, añade. Un Jurado del que Sánchez formará parte en su próxima edición. “Va a ser difícil, pero pondré el mismo empeño que escribiendo un poema; es una gran responsabilidad porque está en juego el prestigio del Premio, del Jurado… y también que un buen libro pueda salir a la luz”, reflexiona. Se trata, incide, “de elegir el libro que pienses que es el mejor, independientemente de afinidades o modas, e intentar detectar objetivamente determinados elementos que son los que dan valor a una obra”. Basilio Sánchez se considera “un trabajador de la poesía; no sólo escribir poemas sino todo lo que tiene que ver con la escritura: elegir el lápiz y el papel, la cubierta del libro, la editorial, o las lecturas de poemas”. El poeta, médico de profesión, reconoce el “trasvase” que vive entre ambas actividades: “Con los años he descubierto que el médico que soy ha mejorado mucho gracias a la poesía, pero que el poeta también se ha nutrido de la medicina”. Sin embargo, reconoce, su anhelo es “ser un buen médico en la medicina y un buen poeta en la escritura; si no, sería sospechoso”.

Fiel a su costumbre de alternar cada libro con, al menos, un año de silencio, Sánchez se encuentra en ese periodo de “aparente esterilidad que en realidad no es así, porque recargas emocionalmente tu vida de experiencias y cuando empiezas a escribir de nuevo, todo eso sale”. Se trata de reposar la mente para “disfrutar leyendo”, dice. “Un placer casi mayor que el de la escritura”.

El furtivo que merodea en la noche
se siente vigilado
desde un bosque de estrellas.

Soy una muchedumbre que camina en secreto.

Soy un pueblo a la orilla
de este mar incesante
que construye sus torres sobre las ruinas de sus aguas.

Basilio Sánchez
Premio LOEWE 2018
He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes

 

Fotografías: Basilio Sánchez en la entrega del XXXI Premio Internacional de Poesía Fundación LOEWE. Lectura de poemas en el Instituto Cervantes de Madrid con Luis García Montero. Entrevista para ‘La hora cultural’, TVE 24 horas © Álvaro Tomé para Fundación LOEWE, 2019.