Adiós a Joaquín Soriano

«Me gustaría destacar su condición de MAESTRO por encima de cualquier otra. Siempre sentí muchísimo no haber podido disfrutar personalmente de sus dotes para la enseñanza. No obstante me enseñó  muchas cosas que nos ayudaron ampliamente a llevar por buen camino las actividades musicales de la Fundación.

Sus grandes dotes para la pedagogía, son destacadas ampliamente por todos los que tuvieron el privilegio de tenerle cerca, recibiendo su magisterio, sus ideas y consejos que siempre fueron aprovechados con singular interés y sincera admiración.

En la fundación siempre fue una voz serena y oportuna, sabia y prudente.

Toda mi gran admiración y agradecimiento a mi amigo y maestro Joaquín Soriano. Una gran persona, un gran músico, un gran pianista…»

De izquierda a derecha: Enrique Loewe, Sheila Loewe y Joaquín Soriano.