Pensar antes de hacer

La mágica Galería Loewe de Barcelona, que ha acogido la exposición Elogio de la Cultura, ha sido también escaparate de un encuentro que germinó a partir del propio libro que celebra los 25 años de la Fundación Loewe. El arquitecto Juli Capella, el filósofo Rafael Argullol y Enrique Loewe, Presidente de Honor de la Fundación Loewe, han sido los protagonistas de un coloquio que ha servido de plataforma dialogante en torno a algunas de las reflexiones recogidas en esta publicación conmemorativa.

Con el título Sin diseño, a las cavernas. “Pensar antes de hacer” se encabezaba el magnífico texto con el que Capella contribuyó generosamente a nuestro Elogio de la Cultura; a partir de ahí, el coloquio que reunió en Barcelona a público y ponentes se convirtió en todo un manifiesto creativo y lúdico sobre la cultura y el concepto diseño, que se vio arropado por unas sillas de Vitra que parecían celebrar la gran acogida que este acontecimiento ha tenido en Barcelona.

Loewe, Capella, Argullol

Para Capella, “el diseño es fundamental en la calidad de vida, pero también te puede destruir”. Insistiendo en la metáfora que encierra el título de su texto, afirmó el creador que sin diseño “desaparecerían las cosas, los espacios que tenemos a nuestro alrededor”. Argullol, en la misma línea de pensamiento que el diseñador, añadió que “la estética de la vida cotidiana es decisiva para juzgar la calidad de una cultura o civilización. El equilibrio entre eficacia y buen gusto en el diseño de los objetos que nos acompañan es fundamental.” Así, insistieron en ver el diseño como “elemento conciliador” y las palabras de Argullol empujaron a Enrique Loewe en su mensaje de definir el lujo como “la búsqueda de la excelencia, de un mayor refinamiento y respeto por las cosas que nos rodean, la búsqueda de aquellas cosas que nos ayudan a ser mejores personas”.

A partir de ahí, Capella advirtió cómo “el gusto se aprende a base de asistir a lecturas, exposiciones… El lujo cada vez está menos relacionado con el dinero y más con lo exclusivo, con la relación con los objetos; los objetos no son para acumular, sino para hacerse servir por ellos”. Además, Argullol apuntaba: “Es fundamental la libertad en el gusto, no imponer cánones. El equilibrio entre tradición y modernidad es muy importante. El diseño debe alejarse del pseudolujo y acercarse al refinamiento”.

21baja

 Precisamente ese buen hacer y el tradicional respeto creativo por el diseño que rezuma Loewe ha sido una de las razones por las que Enrique Loewe recibiera, unos días más tarde, la Medalla del Mérito en el Comercio que concede el Ministerio de Economía y Competitividad, presidido por el Ministro Luis de Guindos. Este reconocimiento público a sus aportaciones al sector comercial -desde distintos ámbitos- también ha distinguido con la Placa al Grupo Porcelanosa en su modalidad interior. En su modalidad exterior, la Medalla ha sido para José Luis Bonet Ferrer y la Placa fue concedida a Prosegur, igualmente galardonados este año.

Las celebraciones en torno a la cultura, a través de la Fundación que Enrique Loewe puso en pie en 1988, se continúan. Enrique Loewe, hoy Presidente de Honor de la Fundación Loewe.

Enrique Loewe

Fotografías: Enrique Loewe, Juli Capella y Rafael Argullol en Galería Barcelona© Nini Cortadellas para Fundación Loewe, 2013.

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